Revista Casa Mediterráneo

Antonio Gil de Carrasco: «La cultura en español es universal, la puedes encontrar en los cinco continentes»

en octubre 30, 2019

El director del Instituto Cervantes en Argel, Antonio Gil de Carrasco, es el decano de los responsables de esta institución creada en 1991. Gil de Carrasco lleva 28 años como responsable del Cervantes en Reino Unido, Egipto, Israel, Siria, El Líbano, Turquía, Japón y Argelia. Licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad de Granada, cuenta con numerosas publicaciones en el campo de la traducción y la lingüística y ha dirigido varias revistas literarias. Además del español, habla inglés, francés, turco, árabe, italiano, catalán, hebreo, portugués y japonés.

Entre los numerosos reconocimientos a su labor profesional destacan la Encomienda de Número del Mérito Civil, la Encomienda de la Orden de Isabel la Católica, el Doctorado Honoris Causa por la Universidad de Mánchester (Reino Unido), la Medalla de Oro del Instituto Egipcio de Estudios Islámicos, el certificado de alta consideración de las universidades de Al Azhar y El Cairo (Egipto) o la distinción de la Asociación de “Amigos del Arameo” de Maalula (Siria).

Como buen conocedor de Oriente Medio y amante de la cultura, Casa Mediterráneo ha invitado a Antonio Gil de Carrasco a pronunciar la conferencia «Herencia Omeya. La poesía andalusí: origen y evolución» el 30 de octubre en la Universidad de Alicante, en un acto coorganizado por el Centro de Estudios Literarios Iberoamericanos Mario Benedetti (CeMaB) y el Departamento de Filologías Integradas de la UA. De forma previa al evento, el director del Cervantes en Argel concedió una entrevista a la Revista Casa Mediterráneo llena de sabiduría y sencillez.

El tema de su conferencia es la poesía en Al-Andalus. ¿Qué importancia tuvo la poesía en aquella época tan florenciente para la literatura y las artes?

La dinastía Omeya procedía de la Península Arábiga y Siria, donde la poesía que existía era la qasída, una sucesión de estrofas con rima monorrima que contaba historias de camelleros, de las dunas del desierto… todo ello imbuído con imágenes de alta espiritualidad. Sin embargo, cuando llegan a Andalucía la fusión con los elementos étnicos locales comienza a crear una especie de poso que va a dar lugar a una de las creaciones poéticas más bonitas de la historia del mundo.

Abderramán I, «El Emigrante», era un gran poeta. Planta una palmera en la Ruzafa corbobesa y le dice: «Oh, tú palma, emigrante como yo, nacida en tierra extraña y que ahora creces aquí en Occidente». Todas estas combinaciones de la poesía que traían consigo, aunque fueran personas muy fieras y guerreras, demostraban que eran amantes de la cultura y la poesía. Casi todos los grandes emires y califas fueron grandes poetas.

Almanzor en todas sus campañas llevaba a un grupo de poetas para que narrara con realismo las imágenes que iban ocurriendo en la guerra. Por ejemplo, en la Campaña de Barcelona, en el año 984, llevó a 45 poetas. Y fruto, como yo digo, de este amor hacia la poesía, de estas influencias árabes -porque ellos aunque ya son conscientes de su nueva patria andalusí, no renuncian a su origen árabe -crean lo más bonito de la poesía a nivel mundial, la moaxaja. Es un tipo de poesía estrófica que en un primer momento se escribe en árabe clásico, luego en árabe coloquial y empieza a cantarse. La gente la conoce y la recita. Entonces van contando, por un lado, historias de los grandes héroes, pero por otro también de la vida cotidiana. Era como el telediario de aquella época.

De esta forma, la moaxaja va evolucionando y Al-Mutanabbi llega a decir que los andalusíes cuando escuchan moaxajas son la gente que lleva dentro de sí la verdadera esencia de un poema. Esa moaxaja ha ido evolucionando y ha llegado hasta hoy día, no sólo a España, sino también a Egipto o Siria. En España, su influencia se aprecia claramente en los verdiales malagueños, que tienen la misma estructura, pero a la vez se cantan, y reciben influencias del flamenco y la música popular española, lo que los hace más movidos y rítmicos que el mawal egipcio, que procede también de la moaxaja.

¿Cómo llega a Egipto? Posiblemente a través de Irak o incluso por medio de la familia nazarí que se instala en Egipto a la caída de Granada; pero también llega al grupo de poemas de Alepo. Fue un tipo de poesía que se extendió hasta que acabó muriendo, quedando sólo influencias. Y murió en un sitio precioso: en los Muros de La Alhambra; todas sus paredes están decoradas con moaxajas, donde se rinde homenaje a este tipo de poesía, que ha llegado desvirtuada hasta el siglo XXI a distintos países del Magreb, de Oriente Medio y a España.

Conferencia de Antonio Gil en el CeMaB – Universidad de Alicante

Las mujeres tuvieron un papel relevante en la poesía de Al-Andalus, donde gozaban de mayor libertad que en otras partes de Oriente Medio en aquella época.

Sí, aunque según la teoría, el musulmán tenía oprimida a la mujer, la pura realidad era la siguiente: Antes de la llegada de Mahoma, los musulmanes podían casarse con el número de mujeres que quisieran. El Profeta reguló el matrimonio, a un máximo de cuatro, aunque decía que lo ideal era casarse sólo con una, y todas tenían que estar de acuerdo. Y en el siglo VII dio a la mujer el derecho a divorciarse.

Aquí en Al-Andalus es cierto que tuvieron muchísima más libertad. Muchas de las grandes poetisas andalusíes componían porque tenían libertad para expresarse libremente y eso ocurrió sobre todo durante el Califato de Córdoba y fundamentalmente cuando se pasó a los Reinos Taifas.

Usted que es un gran conocedor de Oriente Medio y ha sido director, entre otros, del Instituto Cervantes de Damasco, ¿por qué el pueblo sirio conoce mejor y tiene más interés por la historia y la cultura españolas que al revés?

La familia Omeya procede de Damasco y crean el Califato de Córdoba, que en el siglo X es la capital, el faro cultural de Occidente. Entonces, ellos piensan que los andaluces son sus descendientes y que la Mezquita de Córdoba está totalmente inspirada en el arte omeya y tiene mucha similitud con la de Damasco. La cerámica que se hace en Córdoba es muy similar a la que se hace en Damasco y hay un cariño muy grande. Si dices que eres de España te reciben muy bien, si dices que eres de Andalucía te abren los brazos y si dices que eres de Córdoba te invitan a sus casas directamente.

¿Son más las cosas que nos unen o que nos separan a los españoles de Oriente Medio?

A España hoy en día no la reconoce nadie, de lo que era a lo que es. Si te hablara de la parte de mi padre, asturiano, te diría que son más las cosas que nos separan que las que nos unen, pero desde el punto de vista andaluz, yo me reconozco allí. He vivido en Granada desde pequeño y las costumbres, los olores, las comidas, la forma de ser, la amabilidad… es muy similar. En cualquiera de los países árabes en los que he vivido me he encontrado como en casa. En Inglaterra, donde viví doce años y a la que le debo toda mi vida profesional -soy Doctor Honoris Causa por la Universidad de Manchester-, sin embargo me costó más de cinco años hacerme con el país y sentirlo como que estaba en casa. En Egipto, en Siria, en Líbano o en Argel, no me ha costado ni una semana, el mismo día que llegué noté de alguna manera que eran parte de mi mundo.

Me marcho de Argelia con tristeza (debido a la jubilación), porque dejo un país donde me encuentro realmente bien. Me costó un poco adaptarme porque venía de residir cinco años en Tokio, no sólo por la forma de ser de la gente o la tecnología, sino por el Instituto en sí. En Japón era un edificio enorme, moderno, totalmente informatizado y en Argel, una casa antigua que se venía abajo. Habíamos pasado una época muy difícil en la que no se pudieron acometer las reformas que se han llevado a cabo en estos dos años y que la han dejado ahora como un pincel. Al irme, cuando ya está todo en marcha, lo voy a extrañar.

Luis García Montero, director del Instituto Cervantes, el Ministro Portavoz de Argelia y Antonio Gil de Carrasco, director del Cervantes en Argel.

En todos estos años que ha trabajado en el Instituto Cervantes, ¿cómo ha evolucionado el interés por la lengua y cultura españolas en el mundo?

Soy el decano del Cervantes, al haber trabajado como director de diversos centros durante 28 años, de forma ininterrumpida. Hay otros directores que pasaron de los antiguos centros culturales, pero desde que se crea el Cervantes, el director más antiguo soy yo. He dirigido los centros de Manchester, Leeds y Liverpool en el Reino Unido, El Cairo y Alejandría en Egipto, Tel Aviv en Israel, Damasco en Siria, Beirut en El Líbano, Estambul en Turquía, Seúl en Corea, Tokio en Japón y ahora Argel en Argelia.

Uno de los aspectos más importantes del Cervantes es la cultura, la cultura en español. Ten en cuenta que el español es lengua oficial en 21 países y el Cervantes ha logrado convertirse en el centro cultural de todos ellos. Eso es lo que queremos mostrar al público, que la cultura en español es universal, que la puedes encontrar en los cinco continentes. Y creo que ése es nuestro máximo valor, a parte de la lengua. El español es el segundo idioma del mundo, como lengua madre, después del chino, con la diferencia de que el chino sólo se habla en China. Luego somos la tercera lengua de uso en Internet y la segunda como vehículo de comunicación internacional. El español es un valor. Sirva como ejemplo que en el año 2050 las perspectivas son que en Estados Unidos el número de hablantes de español como lengua materna supere al inglés.

¿Por eso Donald Trump pretende frenar su expansión, aunque su avance sea imparable?

Efectivamente, pero es algo imparable gracias sobre todo a México. Por eso yo digo que nosotros no podemos pretender ser la panacea cuando sólo uno de cada diez hablantes de español vive en España. Realmente creo que el Cervantes ha hecho una política muy buena en ese sentido y los latinoamericanos así lo consideran. Incluso en la sede central del Instituto, en Madrid, hay una oficina de la UNAM (Centro de Estudios Mexicanos) y con el Centro Cultural Inca Garcilaso de la Vega o el Instituto Caro y Cuervo de Colombia se está colaborando intensamente, al igual que las academias.

La red de academias trabaja conjuntamente. Acabo de tener precisamente un congreso en Argel, de español como lengua extranjera para todo el Magreb, y han venido por parte de España, Darío Villanueva, que hasta hace muy poco ha sido el director de la RAE, el Secretario General de ASELE (la Asociación de Academias de Lengua Española de todo el mundo) que es venezolano y un académico de Colombia. Cualquier palabra que entre o salga del español tiene que tener el acuerdo unánime de las 27 academias, lo que es fantástico.

Hoy en día, ¿las nuevas tecnologías, aunque resulten muy útiles, están empobreciendo el lenguaje de las generaciones más jóvenes?

Así es, sobre todo en la escritura. Los mensajes se escriben con apocopacione, algo terrible que está empobreciendo el lenguaje. Entre las nuevas generaciones va a haber dificultad incluso para llegar a saber escribir; todo está informatizado y eso no es bueno para el lenguaje, pero bueno, espero que se trate de una moda y que se produzca algún cambio para que la cultura y la lengua sigan su camino.

Si quiere añadir algo más…

Agradecer a Casa Mediterráneo su invitación. Ésta será mi última conferencia como Director del Instituto Cervantes. Luego estoy invitado a ofrecer unas charlas en Barcelona y Granada, pero ya jubilado.

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