La defensa de los intereses nacionales no puede definirse, actualmente, frente a los intereses de los demás países, sino en el marco de los problemas e intereses mundiales, los del conjunto de la humanidad. Entendemos, que la mejor defensa de los intereses de España es una buena defensa de los principios y valores sobre los que se asienta la sociedad española y la comunidad internacional. Los activos de España son así la imagen de pueblo tolerante y de puente entre culturas que nos otorgan la historia y la situación geográfica.

De ahí la apuesta del Gobierno español por un modelo de política exterior, que está al servicio de los intereses de la ciudadanía, impulsada por la colaboración de los agentes públicos y privados.

Por ello, la misión principal de las Casas es el fomento de la diplomacia pública como herramienta para establecer relaciones de confianza mutua a partir del diálogo y el impulso de relaciones personales, institucionales y gubernamentales.

El Gobierno español ha realizado una apuesta fuerte y a largo plazo por su red de diplomacia pública integrada por el Instituto Cervantes con 77 centros en 41 países, las 6 Casas existentes, siendo CASA MEDITERRÁNEO la última.

La red de Casas la integran consorcios públicos en los que intervienen todos los niveles de la Administración (estatal, autonómica y local), así como la sociedad civil.

CASA MEDITERRÁNEO nació en julio de 2009.

Casa como lugar de encuentro, de reflexión y difusión de las múltiples expresiones que alberga el Mediterráneo. Pero también como caja de resonancia para dar voz a todas las inquietudes del Mediterráneo por pequeñas o grandes que sean, con un diálogo abierto, y plural, que afiance lazos de amistad y confianza.

Mediterráneo como puente de unión entre culturas, pueblos y civilizaciones, pero también como espacio geográfico actual de extraordinaria importancia estratégica para España y para todos los países ribereños.

CASA MEDITERRÁNEO nace del consenso político y su garantía de éxito es la apuesta en común y el esfuerzo de las 5 instituciones que la constituyen: Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Generalitat Valenciana, Ayuntamiento de Alicante, Ayuntamiento de Benidorm y Ayuntamiento de Xàbia.

Esta institución va a hacer camino desarrollando su programa y siempre buscando la proximidad e implicación de todas las instituciones públicas, pero también de las universidades, con sus académicos y sus investigadores, de los empresarios, del conjunto de agentes sociales y de todo el tejido industrial del Mediterráneo, demostrando así que este proyecto es un reto internacional pero también un proyecto para que la Comunidad Valenciana y la provincia de Alicante avancen todavía más.

Casa Mediterráneo representa una apuesta total del Gobierno de España por la Comunidad Valenciana y en concreto por las ciudades de Alicante, Benidorm y Xàbia, para ser la imagen de España ante el Mediterráneo.

La diplomacia pública que vamos a promover desde CASA MEDITERRÁNEO servirá para que los ciudadanos y empresarios españoles participen en las relaciones internacionales, que nuestro país promueve con otros países del Mediterráneo.

Atrás quedaron los tiempos en los que la diplomacia pública era una estrategia de marketing y comunicación exterior; ahora se trata de promover climas de entendimiento, cooperación e intercambio.

Es un compromiso que nace con la convicción política y no del propósito de crear una marca país.

Y es mucho más que un sistema de comunicación estratégica al servicio de una política exterior activa. Es imprescindible configurar una acción exterior de los ciudadanos y por los ciudadanos, pues un proyecto de país o se construye por los ciudadanos o no llegará a buen puerto. Y en el nacimiento de esa sociedad civil global, más participativa y comprometida con la acción exterior, son imprescindibles las nuevas tecnologías y las redes sociales.

El espacio marítimo mediterráneo une (y separa) naciones y gentes de tres continentes, que en total suman aproximadamente 450 millones de personas, de 22 países que limitan con el Mediterráneo.

Es por tanto esta realidad geográfica, política y social la que hace imprescindible nuevos y coordinados esfuerzos. Debe ser un proyecto de una apuesta común, en el que hay que sumar esfuerzos, además de eficacia, y un proyecto con el que demostrar cómo debe ser entendida la gestión pública, entre diferentes administraciones.

Para ello, esta institución actuará como centro para la difusión de una política mediterránea común, apoyará la creación de foros y encuentros en el ámbito socioeconómico, la cooperación cultural, científicos, jurídicos y tecnológicos entre los países ribereños y tratará de promover las relaciones internacionales entre los diferentes agentes sociales influyentes en el Mediterráneo.

En definitiva, una casa con las ventanas abiertas a las diferentes tradiciones de las culturas y pueblos mediterráneos, con sus matices diferentes, sus grandezas y contradicciones.

Y desde esta Casa se promoverá una relación en red con otras instituciones existentes dedicadas a diversos ámbitos que conciernen al Mediterráneo, como la UPM, el IEMED,… con el fin de encauzar y canalizar esfuerzos comunes.