Revista Casa Mediterráneo

Grabriela Auzoberria, monitora de Pilates: «No hay que dejarse abatir y descubrir que un movimiento trae otro»

en abril 24, 2020

Con una trayectoria profesional de más de veinte años dedicada a la actividad deportiva, la entrenadora y monitora de Pilates Gabriela Auzoberria anima a la ciudadanía a cuidar su forma física desde casa mediante unas clases de Pilatesaptas para cualquier edad y condición física. Sus entrenamientos, disponibles en el Canal de YouTube de Casa Mediterráneo, forman parte del ciclo ‘Consejos mediterráneos para quedarte en casa’ incluido en la programación a distancia de la institución durante el estado de alarma por el covid-19.

Gabriela Auzoberria

Gabriela Auzoberria comenzó su formación deportiva como profesora de musculación y entrenadora personal, ampliando posteriormente sus estudios de preparación física y de Pilates. Desde hace 12 años ejerce como monitora de Pilates, una disciplina que considera «lo más en cuanto a acondicionamiento corporal».

Auzoberria está en constante aprendizaje de esta disciplina, en la que se recicla mediante dos o tres formaciones importantes al año. De hecho, el pasado mes de marzo tenía previsto realizar una nueva formación de Pilates clásico con un prominente maestro en Murcia, que se truncó con la irrupción de la pandemia del coronavirus en nuestro país. En esta entrevista nos explica la importancia del movimiento diario para la salud física y mental y cómo el Pilates puede contribuir mucho a ella.

¿Qué es el método Pilates?

Pilates es un método que diseñó Joseph Pilates, una técnica en constante experimentación de modificaciones y vertientes. La forma como siempre me he manejado ha consistido en tomar de cada vertiente, de cada curso y formación, lo que creo conveniente según mi experiencia y conocimientos de salud física.

Actualmente, llevo un estudio de pilates en Gran Alacant, llamado ‘Pilates Gran Alacant’, el único que existe en la zona y que ahora se encuentra en un impasse. Tengo una capacidad de usuarios bastante importante, trabajo sólo Pilates Mat obre una colchoneta con la fuerza del propio cuerpo, aunque se pueden incorporar elementos como mancuernas, aro mágico, bandas elásticas, pelotas] y Pilates Reformer [utiliza una camilla con un sistema de poleas y resortes] con clientes personalizados, porque últimamente muchos médicos mandan practicar este método para corregir ciertas deficiencias o problemas físicos.

¿Qué tipo de clases ofreces en el ciclo de Casa Mediterráneo?

Trato de combinar ciertos movimientos que son necesarios para todos los días y sobre todo ahora que se han dejado de hacer; determinados movimientos simples como subir a un coche, darse una vuelta o la actividad habitual que conlleva el trabajo. En esa media hora aproximada de clase combino ejercicios de movimiento y de fuerza. A veces enfatizo más un grupo muscular, como los brazos, con banda elástica o peso, y también involucro las piernas. Trato de que todo se haga de forma uniforme, como lo hago normalmente con mis clientes. De forma presencial veo las deficiencias y armo la clase en función de los alumnos.

¿En una clase de pilates se trabaja todo el cuerpo?

Sí, en una clase de Pilates clásico se trabaja absolutamente todo: movilidad, equilibrio, fuerza, resistencia… Sucede que, como dije en el primer vídeo, una clase de Pilates bien hecha requiere supervisión de un profesional para corregir posturas. Hay ejercicios de Pilates que pueden ser muy dañinos si no se hacen correctamente. Yo prefiero evitarlos en una situación de una clase online, excepto en las que hago para mis clientes todos los días, ya que sé con quien estoy trabajando. Pero en una clase online hay ejercicios que prefiero evitar, porque si se hacen de forma incorrecta pueden provocar mucho daño.

Trato de agrupar el movimiento, también isométricamente, estirando… En una clase puedo enfatizar más un grupo muscular que otro, pero siempre trato de combinarlo todo.

En las actuales circunstancias de confinamiento en casa, al reducirse el movimiento natural del día a día, ¿aparte de las clases de Pilates sería recomendable hacer más ejercicio o éstas son suficientes para satisfacer las necesidades diarias de gasto energético?

Todo depende de lo que hacías anteriormente. Si tú lo único que hacías era ir al trabajo, te sentabas ocho horas frente al ordenador, luego volvías y no hacías nada más o ibas a dos clases de Pilates por semana, si haces ahora una clase todos los días, diríamos que estás haciendo más o menos lo mismo que anteriormente, porque tu trabajo no era activo.

Nos obstante, si antes, en vez de hacer sólo dos clases de Pilates a la semana, tu trabajo era móvil o hacías también otro tipo de deporte… Te pongo un ejemplo: Yo daba de lunes a jueves entre seis y nueve clases de Pilates, grupales y personalizadas. El viernes iba a clase de pádel, el sábado a remar y el domingo corría. Entonces, a mí una sola clase al día no me hace mucho. De manera que recomiendo que cada cual haga lo que el cuerpo le pida y lo que le apetezca, sobre todo. Pero sí es necesario obligarse a darle información a nuestro cerebro, porque éste está trabajando conjuntamente con nuestros músculos y nuestras acciones. Por eso, aunque a veces no se tengan ganas, aparte de esa clase de Pilates conviene realizar algunos movimientos.

La columna debe tener movimiento permanentemente, debe ser móvil, es nuestro eje vertebral, el centro. Los movimientos de flexión bien hechos, de rotación, de flexión lateral y de extensión deberían hacerse. La columna debe mantenerse activa y debe circular sangre, debe movilizarse. Más allá de que si un día a alguien le apetece hacer piernas, puede realizar un circuito de sentadillas, flexiones, estocadas… depende de la fuerza de cada uno. Ahí estamos trabajando grupos musculares importantes, como glúteos y piernas, y ya hacemos algo más.

Yo soy una fan de la actividad física bien hecha, con lo cual considero que hay que hacer un poquito más de ejercicio. Y no debemos pensar que por falta de espacio no podemos hacerlo. El otro día gasté una buena cantidad de calorías trotando en el sitio, por ejemplo. Además, en mi terraza, de aproximadamente seis metros, corrí durante 42 minutos, ida y vuelta. Y en otra ocasión, en una hora hice un circuito de flexiones, bíceps, tríceps y sentadillas, combinado con carreras de 15 minutos.

Además, para mí generar endorfinas es un chute. Si estás aplastado tienes la tentación de no moverte, pero si te mueves se levanta el ánimo. No hay que dejarse abatir y descubrir que un movimiento trae otro. No moverse aplasta más.

A la gente que empieza a venir a las clases y me dice: «Odio el deporte». Después, les pregunto: «¿Cómo te sientes?» Y me responden: «Me siento fenomenal». Quédate con eso. Y cada vez que quieras que el sofá te abrace, acuérdate de lo bien que te sientes después. En algunos casos funciona.

¿Las clases que ofreces por Internet están indicadas para personas de cualquier edad y condición física?

Sí, siempre doy un par de variantes en los ejercicios para que cada persona elija en función de su estado físico y su capacidad. Es muy complicado dar una clase así, porque soy muy meticulosa y detallista. Y como no sé quien está del otro lado, quiero que la clase guste a todos.

¿Que importancia tiene la respiración en Pilates?

Cien por cien. La respiración va acompañada de la activación del centro, como un ciclo que se debe hacer correctamente y si no se hace bien los ejercicios se ejecutan mal. La respiración no sólo ayuda a la activación del centro y a que te visualices, porque uno de los principios del Pilates es la autopercepción, sino que aparte favorece la oxigenación y limpieza del cuerpo, la circulación de la sangre oxigenada. Además, aporta la tranquilidad de concentrarse en cómo se está respirando y realizando el ejercicio, que después se hará de una manera más relajada y fluida, lo que constituye otro de los principios del Pilates.

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