Revista Casa Mediterráneo

‘Librerías del Mediterráneo’: La Librairie du Tiers Monde de Argel

en mayo 20, 2020

Desde que el arte vio la luz, nos han llegado testimonios de cómo los escritores sorprenden a sus lectores con la belleza de sus manifestaciones, con las emociones que sus obras les provocan. Esa fuerza, esa magia y esa técnica que es trabajo y esfuerzo de artesano, la hemos encontrado en las manifestaciones literarias que a lo largo de los años, han pasado por la Librairie du Tiers Monde que, para sus usuarios, más que una librería es un verdadero mito, no solo por su ubicación en el corazón de Argel, en la plaza del Emir Abdelkader, cuya imponente estatua parece vigilarla, sino por ser la más conocida de las librerías argelinas, por la que han pasado los más reconocidos escritores del país como Amin Zaoui, Waciny Laredj, Yasmina Khadra, Zines Laoudedj o Maïsa Bey, y que han visitado también los escritores españoles Carme Riera, Eduardo Mendoza o José María Merino, invitados a Argel durante mi etapa como director del Instituto Cervantes de la capital argelina.  

Por Antonio Gil de Carrasco.

La Librairie du Tiers Monde formó parte de la red ENAL de librerías estatales que fueron privatizadas en los años 90. Fue comprada por seis de sus empleados que con trabajo y esfuerzo, lograron resistir durante algún tiempo. Sin embargo, la ola de especulación inmobiliaria que asoló a Argelia estuvo a punto de provocar su desaparición. La compra por la Editorial Casbah le hizo recuperar parte de su ilustre pasado.

En estos 30 años no ha dejado un solo instante de sostener el paso de las voces que nos han ido dando cuenta de una historia cotidiana de movimientos literarios muchas veces olvidados por los cronistas oficiales. Es en el trabajo de este gran centro del conocimiento, donde encontramos el verdadero pulso de nuestros pueblos, sus aspiraciones, sus quejas, sus ideales y sus valores. 

Bienvenidos al conocimiento de la actividad de esta gran librería, fragua de escrituras y de escritores. Bienvenidos a su origen, a una casa común visitada por la literatura de culturas milenarias. Bienvenidos al punto de partida donde hablar del jardín que floreció en este lado del mar para depositar sus mejores semillas en esa tierra hermana. 

Hablar de una librería es siempre una imprecisión porque hay una biografía externa, una geografía, una cronología, y hay una biografía interna, espiritual, indescifrable, y ambas se entrecruzan y se explican. Así, la fachada de la Librairie du Tiers Monde que es lo más visible, lo más superficial, no refleja el alma que es lo más recóndito que atesora y que nadie llega a conocer en profundidad. 

La imprecisión se complica hasta llevarnos al silencio, pues la verdadera librería es un receptáculo de la inspiración de las obras que le llegan, es decir, que no está, que no estaba cuando le sobrevino el verso, el poema o la novela, tan extraños a ella como a nosotros, tan perplejos nos deja y la deja a través de esa perfecta estructura de palabras que logran expresar lo abstracto, lo presentido y lo imaginado. La librería du Tiers Monde es como una hechicera de las inventivas, una encantadora de voluntades, una cronista del pasado, del presente y también del futuro, que nos ayuda a comprender la sociedad, la avaricia, la lujuria o las distintas formas de entender la vida.

Con una superficie superior a los 300 metros cuadrados, la Librairie du Tiers Monde, donde se distribuyen estanterías repartidas en distintos niveles y siempre repletas de libros, constituye hoy más que nunca el emblema de un esfuerzo real para promover la influencia cultural en la capital. A pesar de las dificultades por las que ha atravesado, ha sido capaz de adquirir una verdadera armada de libros de importación y de ediciones argelinas para el deleite no sólo de sus clientes habituales, sino también del de todos los amantes de la literatura, así como de los curiosos pasajeros del lugar que no podrán perderse la verdadera invitación a redescubrir esta cueva de tesoros. Desde el momento en que  temimos por la desaparición de las librerías, la Librairie du Tiers Monde nos tranquilizó por su constante efervescencia.

Concluyo este artículo con un poema de uno de los ilustres exiliados españoles que pasaron por Argelia y que dio nombre a la biblioteca del Instituto Cervantes de Argel, me refiero al escritor y poeta Max Aub, cuyos poemas pueden encontrarse en la Librarie du Tiers Monde. De su poemario, ‘Diario de Djelfa’, he extraído Simún, un poema en el que entre líneas se intuye el desgarro, el dolor y la tristeza de un grupo de españoles que tuvieron que dejar su país, pasando por un campo de concentración para poder conservar sus vidas. 

Viento loco, tierra seca,
boca sedienta, sediento.
Mundo ciego, arena en el cielo.
Polvo, tormenta, tormento.

Vuela y entierra y aúlla
la arena de duna en duna.
Tierra que aterra y entierra
en cielo vuelto y revuelto. 

mariagialma@gmail.com‘Librerías del Mediterráneo’: La Librairie du Tiers Monde de Argel