Revista Casa Mediterráneo

Dubravka Vukalovic y Bruno Vlahek (D&B Dúo): “Con nuestra música queremos mostrar cómo suena el alma croata”

en febrero 3, 2020

La música croata estuvo presente el pasado 29 de enero en Casa Mediterráneo. En el marco del VII Encuentro con Países del Mediterráneo, dedicado a Croacia, los virtuosos pianistas Dubravka Vukalovic y Bruno Vlahek, pareja sentimental y musical bajo el Dúo D&B, ofrecieron un concierto de piano a dos manos.

El dúo interpretó un variado repertorio con obras clásicas y contemporáneas de maestros como Debussy, Elgar, Manuel de Falla y Piazzollla, así como de brillantes compositores croatas, como Boris Papandopulo, Dora Pejacevic y el propio Bruno Vlahek, que escogió una pieza compuesta en 2013 con motivo de la adhesión de su país a la Unión Europea.

Dubravka Vukalovic y Bruno Vlahek, internacionalmente reconocidos por “el virtuosismo brillante de su diálogo”, según la crítica, hicieron un alto en su apretada agenda como profesores en el Centro Superior Katarina Gurska de Madrid, dando clases magistrales y conciertos por todo el mundo para acercarnos Croacia a través del lenguaje universal de la música.

¿Cómo surgió el dúo D&B?

Bruno Vlahek.- Los dos somos croatas, pero no nos conocimos en Croacia, sino durante nuestros estudios de solistas en Lausana (Suiza). Empezamos a tocar juntos porque quisimos montar una obra muy interesante de Leonard Bernstein, ‘West Side Story’, y como el profesor de Dubravka era un experto en esta obra, porque trabajó con el mismo Bernstein haciendo arreglos para piano, nos pareció una idea estupenda realizar este proyecto con él. Y así surgió nuestro dúo, con esta obra, y poco a poco nos enamoramos también.

Dubravka Vukalovic .- (Risas) Sí, fue por culpa de la música y de Bernstein. Ésos fueron los primeros pasos que dimos como dúo y desde entonces hemos tenido mucho éxito, no sólo con esta obra, sino también con el programa que poco a poco empezamos a construir. Hasta el día de hoy, el dúo nos ha aportado muchas alegrías; es algo muy especial, porque además de una pareja musical somos un matrimonio, y compartimos muchas cosas aparte del trabajo.

Bruno.- Creo que eso se nota en nuestra música, en nuestra forma de tocar y vivir.

Tocar el piano a cuatro manos no debe ser sencillo. Antes del formar el dúo, ¿recibisteis algún tipo de formación específica?

Bruno.- El dúo de piano es una formación que forma parte, como asignatura, de cualquier curriculum de conservatorio, junto a otras materias como solfeo, armonía, música de cámara, coro… De modo que cada músico profesional tiene alguna experiencia durante sus estudios en el conservatorio; pero claro, una cosa es estudiarlo sólo como una asignatura y otra muy distinta dedicar la vida profesional a ello.

Bruno Vlahek – © María Gilabert / Revista Casa Mediterráneo

La primera obra que interpretasteis juntos, ¿fue con dos pianos y con uno a cuatro manos?

Bruno.- En realidad la primera obra que montamos fue a dos pianos. Luego la tocamos también con percusiones y ahora va a salir en nuestro próximo disco.

Dubravka.- Éste va a ser nuestro primer disco y hacemos un homenaje a nuestros inicios, pero también a una serie de obras que están siempre con nosotros y tienen una especial importancia para nuestro dúo. En el disco vamos presentamos a un compositor croata, ya que nos gusta dar a conocer obras nuevas, piezas que están dedicadas a nosotros… Y también incluimos obras españolas, porque vivimos en Madrid y es un forma de rendir homenaje a nuestro nuevo lugar de residencia.

¿Cuándo va a salir este disco?

Bruno.- Esperamos que muy pronto, porque ya está grabado. Nuestra parte del trabajo está hecha y estamos esperando sólo a que se terminen las cuestiones técnicas.

Vuestro repertorio incluye obras clásicas, de compositores croatas contemporáneos e incluso piezas creadas expresamente para vosotros como dúo. 

Dubravka.- Sí, es algo curioso, porque Bruno es compositor, de manera que también interpretamos sus propias obras. Para mí, personalmente, es un honor tener a Bruno tan cerca para poder tocar sus obras, así como las de otros compositores croatas. Creo que es muy importante presentar nuevas obras de otros compositores para ayudar a difundir su trabajo, y también al revés, nos sentimos muy honrados de tener esta oportunidad. Es muy especial para nosotros poder llevar estas obras por todo el mundo si se nos da la oportunidad.

Dubravka Vukalovic – © María Gilabert / Revista Casa Mediterráneo

¿Creéis que música es un instrumento poderoso para conocer otras culturas, y en este caso vuestro país, Croacia?

Dubravka.- Creo que la música es un idioma que todo el mundo entiende; es capaz de transmitir emociones, de reflejar la cultura y las tradiciones de un país, que es lo que vamos a hacer en nuestro concierto, donde vamos a presentar a compositores de distintos estilos, más contemporáneos pero también del romanticismo. Se trata de una manera de acercar Croacia al público español y creo que la oportunidad que brinda esta semana dedicada a nuestro país es fantástica porque nuestra mentalidad es muy cercana como países mediterráneos que somos.

Bruno.- Queremos mostrar cómo suena el alma croata.

¿Cuánto tiempo dedicáis a practicar?

Bruno.- El piano es un instrumento que forma parte de nosotros. Cuando uno es joven practica muchísimo, horas y horas, pero cuando entras en cierta edad ya no hace falta tanto porque tienes el trabajo hecho. No es preciso dedicarle tantas horas a aprender un nuevo repertorio, porque uno ya tiene experiencia y alguna sabiduría. No obstante, estamos en contacto con el piano todo el rato porque, o estamos de gira, o tocando, o practicando o dando clases a nuestros alumnos en Madrid… Forma parte de nuestra vida cotidiana.

Dubravka.- No se trata tanto de las horas. Llevamos una vida de músicos y se estudia y se practica hasta que se alcanza el resultado que buscas.

¿Desde cuándo dais clase en el Centro Superior Katarina Gurska en Madrid y cómo os está resultando esta experiencia?

Bruno.- Yo doy clases allí desde hace cinco años y Dubravka desde hace cuatro. Es algo que da otra dimensión a nuestra música; poder trabajar con jóvenes españoles con tanto talento como hay en este país. Y nos produce un inmenso placer poder aportar algo nuestro en su desarrollo.

Desde vuestro primer recital con obras para dos pianos de Rachmaninov y Bernstein os llovieron las invitaciones para actuar como dúo en numerosas ciudades del mundo. ¿Os esperabais esta gran acogida tan pronto?

Bruno.- Bueno, un joven artista siempre tiene aspiraciones, deseos y esperanzas de que algo surja, pero tan pronto no lo esperábamos, porque en ese momento fue un placer poder compartir música con Dubravka y no estábamos pensando tanto en nuestra carrera. Así que fue algo que nos sorprendió y nos dio mucha alegría, porque empezamos en Suiza, pero pronto surgieron conciertos en otras partes de Europa, en Berlín, Amsterdam, Ginebra, Barcelona…, en Nueva York, una gira por Asia, actuamos en la nueva Ópera de Dubái… así que estamos muy felices.

En 2013 fuisteis premiados en el Concurso Internacional de Dúos de Piano de Montecarlo, ¿qué supuso para vosotros este premio?

Bruno.- Sobre todo, un reconocimiento internacional, porque cada premio significa mucho para un artista en este camino hacia el éxito. Cada concurso es importante para el curriculum, al abrir puertas, propiciar que surjan nuevos conciertos… Eso es lo más importante de los premios, que te abren las puertas a nuevos escenarios.

En vuestro país, interpretasteis ‘Visiones del Amen’ de Olivier Messiaen con motivo del 50 aniversario de la Bienal de Música de Zagreb, siendo los primeros pianistas croatas en hacerlo…

Bruno.- Sí, se trata de una obra muy difícil, muy compleja de Messiaen, un compositor del Siglo XX.

Dubravka.- Surgió la invitación de la Bienal, que es un festival de música contemporánea de mucho prestigio internacional, para llevar esta obra e intentar prepararla para la ocasión. Fue algo bastante especial, porque como ha dicho Bruno, es una obra muy compleja y fue un honor que fuéramos los primeros pianistas croatas en presentarla.

Bruno.- El mismo Messiaen participó en este festival en los años 60 o 70, de manera que era muy importante como forma de rendirle homenaje. Supuso una gran responsabilidad, pero es una obra para toda la vida y ya forma parte de nuestro repertorio.

 Más información , en la web de D&B Dúo 

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