Revista Casa Mediterráneo

‘Canino’, primera muestra del talento del griego Lanthimos 

en octubre 1, 2020

Éste es un comentario previo a la sesión de debate del cine-club online de Casa Mediterráneo que se hará sobre este  film el 16 octubre 2020 a las 19 horas. Por Luis López Belda.

¿Provocación libre o análisis social lúcido? Hace once años, críticos y espectadores se dividieron en ambas posturas con respecto al film del ahora famoso Yorgos Lanthimos (La favorita). Ahora que el autor griego, después de otros cuatro largometrajes de ficción, se ha “internacionalizado” adquiriendo el reconocimiento que merece, es un momento idóneo para ver y volver a hablar de su tercer trabajo. Kyonodontas – éste es el título original, que significa más o menos “dientes caninos”, en este caso mostrado como una supuesta prueba de crecimiento y desarrollo físico y mental- habla de una hermosa villa construida en la árida y desierta campiña griega, enriquecida por un gran jardín cuidado y una lujosa piscina, así como protegida, en su perímetro, por imponentes vallas. Allí viven un padre, una madre y tres hijos, dos hijas y un hijo. Todos prácticamente aislados excepto el jefe de familia, ya que los jóvenes nunca tuvieron contacto con el mundo exterior. En resumen, una situación de confinamiento que en este 2020 se ha vuelto, desgraciadamente global. Excepto que el virus, aquí exclusivamente mental, ya había existido por quién sabe cuánto tiempo.

Dogtooth arroja al espectador sin gradación a los brazos opresivos y evidentes de la metáfora.

Si no quedó claro a partir de estas premisas narrativas, Dogtooth arroja al espectador sin gradación a los brazos opresivos y evidentes de la metáfora. En el momento del estreno era de rabiosa actualidad la fuerte crisis económica griega y la reacción al respecto de la Unión Europea. Pero el concepto defendido por Lanthimos en colaboración con el guionista habitual Efthmys Filippou es muy universal. En otras palabras, la creación de una verdad de conveniencia a la que referirse para establecer un modelo dictatorial de vida basado en el miedo, fundamento de un orden impuesto por un régimen patriarcal y, inevitablemente, marcado por una precariedad progresiva. 

Todo ello ejemplificado, en la película, por la puesta en escena orquestada por el padre sobre la supuesta ferocidad del gato que entra al jardín de la villa; o el cambio de significado atribuido por los padres a algunas palabras consideradas “toscas” para ocultar su verdadero significado a la descendencia. Así la palabra “coño”, referida al genital femenino, se convierte en “lámpara” y “zombi” en “inocente flor amarilla”. Una ironía muy acertada que, a lo largo de la duración de la película, efectivamente contrasta con los hechos dramáticos retratados por Lanthimos a través de su habitual puesta en escena geométrica, glacial. 

Canino acaba asumiendo así la apariencia de una acusación violenta, pero nunca visceral, contra una burguesía hipócrita y totalmente ciega, capaz sólo de encerrarse en sí misma y canibalizándose sin esperanza. Con incluso el incesto interviniendo como una forma extrema de consecuencia.

Ha pasado mucha agua por debajo de los puentes, después de Kyonodontas. Lanthimos ha realizado largometrajes de reconocida importancia como La langosta (2015), El sacrificio del ciervo sagrado (2017) y la premiada La Favorita (2018). Todas obras capaces de otorgarle, con distintos matices pero con un concepto único y preciso de cine, la condición de autor. También se ha de destacar el hecho de que el film no ha envejecido lo más mínimo (riesgo habitual en el cine metafórico), siendo hoy maldita y terriblemente actual. Y nos tememos que seguirá siéndolo durante mucho tiempo, al menos en su esencia.

Con un humor provocador, la película tiene un efecto perturbador a través de este mundo cerrado que muestra. Los actores, que actúan sin emoción aparente, hacen una excelente contribución a esta incomodidad: el espectador nunca sabe si los protagonistas se toman todo en serio o también lo consideran un juego perverso.

Fotograma de ‘Canino’

El tono de la película se caracteriza por una profunda negritud, a veces también por un poco de humor pubescente, pero la película no pierde su seriedad y complejidad: la mayoría de las veces muestra un juego muy fino con el lenguaje, los elementos de la interpretación, la estética del mal, los abismos de la sexualidad y lo humano en general.

Cuando presentó el film, Yorgos Lanthimos era más conocido en Grecia por las grabaciones en video de espectáculos de danza y spots publicitarios. Este film llamó la atención en el Festival de Cine de Munich, lo que le permitió participar en  Cannes, en la sección “Un Certain Regard”, donde se alzó como la ganadora de ese año.

 Ficha artística: 

País: Grecia. Título original: Kynodontas (Dogtooth). Año: 2009. Dirección: Yorgos Lanthimos. Guión: Efthymis Filippou y Yorgos Lanthimos. Duración: 94 min. Música: Varios artistas. Fotografía: Thimios Bakatatakis. Reparto: Christos Stergioglou, Michelle Valley, Angeliki Papoulia, Mary Tsoni, Hristos Passalis, Anna Kalaitzidou.

 Principales premios y menciones: 

2009: Cannes: Premio “Una cierta mirada” (Un certain regard).

2009: Festival de Sitges: Sección oficial largometrajes a concurso.

2009: Festival de Mar del Plata: Selección oficial largometrajes a concurso.

2010: Oscar: Nominada a Mejor película de habla no inglesa.

2011: Premios Guldbagge (Suecia): Nominada a mejor película extranjera.

2010: British Independent Film Awards (BIFA): Nominada a mejor película internacional independiente.

 Plataforma de streaming donde puede verse el film: 

Filmin

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