Revista Casa Mediterráneo

Demetrio Muñoz, General en la reserva: “Sólo mediante una mejora real de las condiciones de vida de la población del sur puede haber futuro”

en mayo 26, 2020

En el marco de las conexiones en directo puestas en marcha por Casa Mediterráneo para proseguir con su programación habitual, pero en formato online debido a las actuales circunstancias de crisis sanitaria, se reanuda el ciclo ‘Geoestrategia y Mediterráneo’, coordinado y moderado por el General en la reserva Demetrio Muñoz. La estabilidad, la prosperidad económica, la amenaza terrorista, los flujos migratorios… son algunos de los grandes desafíos a los que se enfrenta la región del Mediterráneo Sur y, por ende, los vecinos del Norte, que se abordarán a lo largo de diversos encuentros con las aportaciones de destacados expertos en la materia.

Con el fin de dilucidar los contenidos de las sesiones -que pueden seguirse en directo a través de la web de Casa Mediterráneo-, en qué medida la crisis del Covid-19 está incidiendo en las relaciones con los países de la cuenca mediterránea y qué oportunidades presenta esta compleja coyuntura entrevistamos a Demetrio Muñoz, General en la reserva que ocupó los rangos de General de Brigada y Jefe del Mando de Operaciones Especiales (MOE) del Ejército de Tierra.

¿Cuál es el objetivo del ciclo ‘Geoestrategia del Mediterráneo’ en el nuevo contexto internacional generado por la crisis del Covid-19?

Contestando a su cuestión, hemos sido continuistas y hemos mantenido los objetivos que nos habíamos marcado con el ciclo: aumentar el conocimiento en la sociedad española y alicantina de los países con los que compartimos éste, nuestro mar Mediterráneo, y específicamente de aquellos aspectos que nos permitan tener una visión real de lo que pasa a nuestro alrededor y lo que sucede en este entorno geográfico. Ahora mismo las crisis del Covid-19 nos da la oportunidad de elevar nuestra mirada más alla de lo cercano y ver qué ocurre a nuestro alrededor, pues ello nos afectará, como en cualquier otra crisis, más pronto que tarde.

La sesión inaugural del ciclo en su formato on-line ha llevado por título ‘Reactivando el Mediterráneo’. ¿Cuáles son los siguientes temas que se van a tratar y qué perfil de ponentes participará?

La primera sesión fue un gran éxito debido, principalmente, a la calidad de los ponentes, tanto el Profesor D. Manuel Desantes como el diplomático D. Jose Antonio Sabadell, que nos ilustraron con su conocimiento y amplitud de miras. Con ellos tuvimos la oportunidad de debatir y compartir visiones del presente y futuro del Mediterráneo y del papel que Europa debe jugar en este entorno. 

Próximamente, en concreto el 1 de junio, vamos a hablar de las relaciones con los países del Mediterráneo Sur, y para ello contaremos con dos contertulios muy relevantes: el Secretario General Adjunto para Asuntos Políticos del Servicio Europeo de Acción Exterior, D. Enrique Mora, y el Director General de Integración y Coordinación de Asuntos Generales de la Unión Europea en el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, D. José Pascual Marco. Una oportunidad de oro para analizar el papel de Europa en este entorno.

Más adelante, el 24 de junio concretamente, tendremos un panel titulado “El nuevo panorama estratégico Mediterráneo” a fin de analizar las consecuencias del Covid-19 en las crisis actualmente abiertas en esta zona; pasaremos lista de cómo se encuentra la globalización, el multilateralismo y la lucha por el liderazgo mundial con la vista puesta en el Mediterráneo. Nos acompañarán para ello José Luis Calvo Albero, Coronel de Infantería y analista del Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE), y Eva Martínez Sánchez, Directora General para el Magreb, Mediterráneo y Oriente Próximo.

Para el mes de julio seguramente celebraremos un monográfico sobre agua y economía azul, para lo que contaremos con una analista del Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE), Dña. Mar Hidalgo, a quien acompañará un contertulio pendiente de confirmación. 

En los últimos años, a la Unión Europea le preocupa en mayor medida la estabilidad del Mediterráneo Sur, de la que depende su propia seguridad. Las noticias en torno a la pandemia han eclipsado al resto de noticias internacionales, pero ¿la amenaza del terrorismo yihadista sigue estando activa durante esta coyuntura?

Sin duda, el terrorismo sigue vivo, creando una permanente inestabilidad en el Sahel e influyendo en la estabilidad y seguridad de los países del Norte de África. Aunque como dice, noticias como la pandemia parecen haber hecho desaparecer otros problemas, éstos siguen ahí y siguen requiriendo una implicación importante de los países europeos en la lucha contra esta lacra. A este respecto iniciativas como GAR-SI SAHEL desde el punto de vista policial o BARKHANE y EUFOR MALI, desde el militar, son vitales ya que están controlando la extensión del terrorismo, pero es necesario hacer más, si no para erradicar, sí para encapsular este problema.

Iniciativas de la Unión Europea como la Unión por el Mediterráneo o la Asociación Euromediterránea, ¿han propiciado cambios sustanciales en la región? ¿Cómo podría la UE potenciar su prosperidad?

Como ya hemos comentado, uno de los temas más estudiados y comentados en estas primeras charlas es la posición de Europa respecto al Mediterráneo. Iniciativas como las mencionadas por usted son importantes, ya que constituyen un permanente foro de intercambio y conocimiento mutuo. Pero estas iniciativas deben estar plenas de contenido, comenzando por una financiación adecuada a los objetivos que hay que conseguir. Europa es consciente de ello, y los países del Norte de África son de los mayores beneficiarios de la Política de Vecindad de la UE, empujada en gran medida por España, que ha solicitado y conseguido que dos terceras partes del presupuesto dedicado a dicha política sea con destino a estos países.

En estos tiempos tan insólitos, ¿cuáles son las principales preocupaciones de las poblaciones de la cuenca sur del Mediterráneo?

La quinta oleada del barómetro árabe realizada 2018, ante la pregunta “¿cuál es el principal desafío al que hace frente en la actualidad el país?” Obtenía por respuesta que la situación económica y la corrupción eran los primeros motivos de preocupación de los habitantes del sur del Mediterráneo. Y lo hacía con una media de más del cincuenta por ciento, mientras que la falta de democracia, con las obvias variaciones por países, a duras penas llegaba al dos por ciento. Creo que la crisis económica acentuada por la pandemia no ha hecho sino incrementar estos dos motivos de preocupación.

Las revueltas sociales de 2011 conocidas como las “Primaveras Árabes”, con mayor o menor éxito, evidenciaron ante el mundo las ansias de libertad de un buen número de poblaciones sometidas a regímenes restrictivos. ¿Las demandas de derechos y libertades siguen siendo un clamor popular o los problemas sanitarios y económicos han relegado a un segundo plano estas reivindicaciones?  

Creo que la experiencia de la Primavera Árabe —o más bien la del Invierno Árabe— ha demostrado que los clamores de cambios democráticos constituyen, sobre todo y en primera instancia, una manera de reclamar una mejora en el nivel de vida «real» de la población. Es evidente la población está reclamando un nuevo contrato social entre gobernantes y gobernados que les asegure una mejora sustancial en su nivel de vida, basado en trabajo, avance económico y futuro.


La crisis del Covid-19, según se afirmó en la primera charla del ciclo, está suponiendo el inicio de una nueva era de la humanidad. ¿Puede ser ésta una buena oportunidad para efectuar cambios reales en las relaciones de la UE con el Mediterráneo Sur en pro de un espacio de seguridad y estabilidad compartidas?

La crisis del Covid-19 no está generando per se este cambio, simplemente lo está acelerando de manera importante. Está llegando un cambio de era empujado por las nuevas tecnologías, la economía verde, el cambio en el modelo productivo y otras grandes transformaciones que es necesario hacer para asegurar el futuro del planeta y de la humanidad.

Sólo mediante una mejora real de las condiciones de vida de la población del sur puede haber futuro y ello pasa indefectiblemente por trabajo, educación y mejora social

La cuestión es que sólo mediante una mejora real de las condiciones de vida de la población del sur puede haber futuro y ello pasa indefectiblemente por trabajo, educación y mejora social. Puede haber una oportunidad en el hecho de que nuestra sociedad occidental vaya transitando, y ahora más aceleradamente, hacia la denominada 4ª Revolución Industrial. La oportunidad reside en el hecho de que éste es un proceso que no va a suponer la total desaparición del sistema productivo que hasta ahora hemos conocido, de la noche a la mañana, simplemente porque parte de él seguirá durante un tiempo siendo necesario. Este hecho, que no tiene por qué ser necesariamente malo, puede suponer una oportunidad para que nuestros vecinos del Sur suban un peldaño en su evolución industrial y quizás puedan asumir parte de las capacidades de los países más desarrollados a medida que éstas desaparecen en Europa. Estamos hablando de industrias como la del automóvil, turismo masivo, etc. que pudieran ser deslocalizadas para favorecer el desarrollo de estos países.

La drástica caída del precio del petróleo, ¿qué efectos está teniendo en las economías de los países productores del Mediterráneo?

Efectos dramáticos, ya que las economías de estos países son tremendamente dependientes de sectores duramente castigados por la pandemia, como la energía y el turismo. Ello sólo puede incrementar la inestabilidad social cuando los Estados del sur vayan careciendo de los recursos necesarios para garantizar la vida de la población. La mayor parte de los países ha puesto en marcha medidas para asegurar el abastecimiento de su población, pero ello no podrá sostenerse durante un largo periodo de tiempo si esta crisis del Covid-19 tiene un recorrido largo. Será necesario el apoyo de la comunidad internacional, y especialmente de Europa, para evitar una crisis mayor.

Durante esta etapa de crisis sanitaria global, ¿cómo se han visto afectadas las misiones internacionales del Ejército español?

De forma relevante, España ha procedido a replegar un número importante de sus fuerzas terrestres desplegadas en las misiones en el exterior, dejando únicamente la misión de El Líbano y de Letonia, pero replegando parte del personal de las misiones en Mali, Irak y Afganistán. No tengo información concreta de las misiones de la Armada y del Ejército del Aire, pero creo que se mantienen sin cambios ante el menor riesgo de contagio por la pandemia. No obstante, seguro que la implicación de España en los riesgos mundiales seguirá patente y que las fuerzas regresarán cuando las condiciones de seguridad epidemiológica lo permitan.

España, por su posición geográfica y sus buenas relaciones con sus vecinos del sur, ¿en estos momentos, tiene ante sí una oportunidad para abrirse a nuevos mercados y reactivar su maltrecha economía?

España es plenamente consciente de que África es una inmensa oportunidad, es un mercado potencial que cuando alcance las condiciones económicas adecuadas, será parte relevante de nuestro futuro. Cualquier medida que se tome para mejorar a nuestros vecinos del sur repercutirá a corto plazo en seguridad y estabilidad y a medio plazo en mejora mutua para todos. No hay, por ello, opción posible, la única posibilidad es colaborar y progresar juntos.

mariagialma@gmail.comDemetrio Muñoz, General en la reserva: “Sólo mediante una mejora real de las condiciones de vida de la población del sur puede haber futuro”