Revista Casa Mediterráneo

Fernando Morán, Embajador de España en Argel: “Hay un inmenso interés en Argelia por la cultura española”

en septiembre 28, 2020

A España y Argelia les unen fuertes vínculos históricos y culturales forjados a lo largo de siglos de intercambios en ambas direcciones. En la actualidad, las relaciones bilaterales entre los dos países siguen siendo excelentes, a pesar de las restricciones que impone la pandemia del Covid-19. Así lo sostiene el Embajador de España en Argelia, D. Fernando Morán Calvo-Sotelo, quien ocupa el cargo desde el 28 de septiembre de 2018. El diplomático se encuentra en el país vecino sin poder viajar a España desde el pasado mes de febrero, debido al cierre de las vías de comunicación en Argelia decretadas por el gobierno para ponerle coto a los contagios.

Fernando Morán, que ha participado en anteriores encuentros con empresarios en Alicante organizados por Casa Mediterráneo, vuelve a intervenir en un acto de la institución diplomática, pero esta vez de forma virtual. El lunes 28 de septiembre a las 19:00 horas Fernando Morán ofrecerá una charla junto con Pedro Sánchez Herráez, Coronel del Ejército de Tierra y analista del Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE), en la que se indagará en la actual situación que atraviesa el país magrebí y el estado de las relaciones entre Argelia y España. El acto, enmarcado en el ciclo Geoestrategia y el Mediterráneo, estará moderado por Demetrio Muñoz, General en la Reserva.

Con anterioridad a la cita, Fernando Morán nos concedió una entrevista telefónica desde su despacho en la Embajada en Argelia. Licenciado en Derecho, Fernando Morán ingresó en la carrera diplomática en 1981. Ha ocupado la segunda jefatura en las embajadas en Kuwait, Santo Domingo, Rabat, Tel Aviv y Berna. Ha sido cónsul general en Nador y Embajador en la República Democrática del Congo, Senegal y Costa de Marfil. En el Ministerio de Asuntos Exteriores ha ocupado, entre otros puestos, el de director del gabinete del Secretario de Estado para la Cooperación Internacional y para Iberoamérica, embajador en misión especial para los organismos internacionales africanos y delegado especial para el Campo de Gibraltar.


Lo primero que quisiera preguntarle es cómo está afectando la pandemia del Covid-19 en Argelia, ¿en qué medida está incidiendo en la vida de la gente, la economía, el turismo, la cultura…?

Muchísimo, porque desde el pasado mes de marzo estamos en toque de queda. Ha tenido una serie de variaciones, empezó siendo muy estricto y ahora nos hallamos con toque de queda de 11 de la noche a cinco de la mañana. Durante dos o tres semanas solamente se podía salir a la calle de siete de la mañana a tres de la tarde. No hubo confinamiento general como en España, pero esas medidas son con las que seguimos. Luego, no hay transporte público entre wilayahs (provincias), no hay aviones, ni trenes, ni autobuses… También durante mes y medio estuvo todo el comercio cerrado, salvo las farmacias y los supermercados.

¿Económicamente como se aprecia el impacto de la pandemia?

Bueno, es un país muy dependiente del pequeño comercio, que se fue abriendo progresivamente. Ya llevamos tres o cuatro semanas con restaurantes y pequeños cafetines abiertos. Los cafés forman parte de la vida argelina, como de la nuestra, donde es muy frecuente ir a tomarse el café o el té. Y ha afectado mucho también la falta de movilidad; bastantes argelinos salen de vacaciones a Europa y a Túnez sobre todo y todas las fronteras se encuentran cerradas, las terrestres, aéreas y marítimas, las playas están clausuradas casi tres meses… Sin embargo, en cuanto a cifras, ha habido menos incidencia que en los países del entorno. Ahora tenemos alrededor de 200 contagios diarios, hubo momentos en los que estuvimos en los 600, y a saber cuándo acaba todo esto…

Uno de los grandes problemas de esta situación es la incertidumbre, que impide hacer planes a medio y largo plazo.

Efectivamente, yo llevo sin ir a España desde el pasado mes de febrero.

¿Cómo se han visto afectadas las actividades culturales que organizan la Embajada de España en Argel o los Institutos Cervantes del país?

Las pocas actividades culturales que ahora estamos llevando a cabo las estamos haciendo virtualmente.

¿En estos momentos, en qué estado se encuentran las relaciones bilaterales entre Argelia y España?

Siguen siendo excelentes. A pesar de la pandemia, hemos tenido dos visitas ministeriales españolas a Argelia. En marzo, justo antes de que empezara la pandemia, vino la Ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, y el 10 de agosto el Ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. Sigue habiendo contactos a todos los niveles, pese a las restricciones por la pandemia. A nivel político las relaciones siguen siendo óptimas y a nivel económico continúan los intercambios, aunque lógicamente, como ocurre con todos los países, la epidemia ha impedido la continuidad de las visitas de los empresarios españoles. Las cifras de comercio de estos seis primeros meses del año son muy parecidas a las del primer semestre del año anterior, de modo que no ha habido una disminución ni un crecimiento importantes.

Argelia y España como países mediterráneos, muy cercanos geográficamente, con notable presencia española en el país a lo largo de la historia, ¿qué elementos tienen en común?

Tienen muchísimo en común, con una historia de miles de años, porque está demostrado científicamente que ya incluso antes de la época de los romanos había todo tipo de intercambios entre la península ibérica y el Norte de África. Luego, la presencia musulmana en España durante tantos siglos, posteriormente la presencia española aquí, fundamentalmente en Orán pero también en la ciudad de Béjaïa, dejaron su impronta. En el siglo XIX hubo una gran emigración de carácter económico desde España a Argelia y, más adelante, tras la Guerra Civil española hubo un exilio republicano que fue cualitativamente muy importante. Hay muchísimas cosas en común entre nuestros pueblos: costumbres, tradiciones, los cafés, la gastronomía… Es decir, España y Argelia llevan vinculadas desde hace centenares de años.

¿Hay suficiente conocimiento mutuo por parte de las sociedades española y argelina? ¿Este conocimiento está equilibrado?

La cultura española es muy conocida en Argelia. Tenemos dos institutos Cervantes, en Orán y en Argel, y tenemos previsto abrir un tercero a corto o medio plazo. Hay siete departamentos de español en otras tantas universidades argelinas. Dentro de poco se va a incorporar un lector de español en la Universidad de Béjaïa… Lógicamente, hay que seguir haciendo un esfuerzo en este sentido, pero la cultura española es muy conocida en Argelia y muy apreciada. Cuando se podían hacer aquí actividades culturales, como por ejemplo conciertos, el último que pudimos celebrar en Argel, en Constantine y en Annaba fue de un grupo que se llama Las Migas de flamenco evolucionado, pocos días antes de que empezara el confinamiento, y tuvo un éxito arrollador. Luego, otra de las cosas en las que en Argelia hay un interés tremendo es por el fútbol español. El país está dividido entre los que apoyan al Barça y los que apoyan al Madrid. Y la Liga española se retransmite y se ve mucho aquí. Hay que seguir trabajando para seguir fomentando las relaciones culturales entre los dos países, pero la situación es muy buena. Hay un inmenso interés en Argelia por la cultura española y en eso estamos.

Yo, desde que llegué al país, lo que intento es diversificar un poco, en el sentido de que antes las actividades culturales estaban muy concentradas en Argel y cuando volvamos a poder hacerlas intentaremos seguir moviéndolas por otros lugares. Por ejemplo, se hicieron conciertos en Constantine, en Biskra, una ciudad que está al sur, en el límite donde empieza el desierto, y vamos a intentar seguir haciéndolos en un futuro cuando se levanten las restricciones.

En Casa Mediterráneo se evidencia un gran interés hacia Argelia desde que la institución comenzó su andadura en Alicante, mediante la celebración de numerosas actividades de naturaleza comercial y cultural, con música, cine, literatura, gastronomía o encuentros como éste que se va a celebrar en esta ocasión de manera virtual.

Yo agradezco mucho a Casa Mediterráneo el esfuerzo que está haciendo hacia Argelia. Aparte del encuentro del lunes, va a haber pronto otro virtual con una escritora argelina que se llama Nadia Sebkhi en el ciclo Mujeres y el Mediterráneo. Creo que el trabajo de Casa Mediterráneo es una de las vías para despertar más interés en España por la realidad de la cultura argelina. Estuvo hace unos meses en Alicante una joven pintora argelina, Mouna Bennamani, y por lo que me contó Javier Hergueta l anterior director de la institución diplomática] salió muy bien, de modo que animo a Casa Mediterráneo a seguir explorando las vías seguir fomentando el conocimiento de la cultura argelina en España. Son muy conocidos ciertos autores argelinos, pero menos la realidad a otros niveles, una realidad cultural entre los jóvenes muy pujante e interesante en pintura, fotografía, literatura… Ya verás como Nadia Sebkhi te parecerá una mujer muy interesante.

Estoy segura de ello, de hecho la voy a entrevistar de cara a su participación en un encuentro virtual programado en el mes de octubre. Además de actividades de carácter literario y fotográfico, dentro del Cine Club Mediterráneo se proyectan películas argelina de un marcado acento social, que ofrecen una mirada a la realidad del país.

La sociedad argelina es una colectividad muy viva, muy interesante. Y el cine representa parte de la realidad cultural del país. Yo animo a Casa Mediterráneo a que organice algún evento musical, porque el acto cultural del que hablaba en Biskra me sorprendió muy gratamente e incluso me provocó mucha emoción oír cantar en bereber y en árabe canciones españolas a una cantante joven argelina que tiene una voz preciosa.

mariagialma@gmail.comFernando Morán, Embajador de España en Argel: “Hay un inmenso interés en Argelia por la cultura española”