Revista Casa Mediterráneo

‘El sabor del cemento’, un ciclo de creación y destrucción 

on septembre 15, 2020

Es un tópico, pero tremendamente real: Lo que tarda mucho en construirse se puede destruir en un momento. Ya sea una relación de confianza, unos avances sociales o, de manera más tangible, una edificación. Cada vez que veo cómo una empresa de derribos hace caer un edificio en pocas horas, no puedo evitar pensar en el esfuerzo de todas las personas que hace décadas lo levantaron. Esto se lleva al extremo si pensamos en la destrucción que provoca una guerra, un enfrentamiento armado.

Por Luis López Belda (experto y divulgador cinematográfico).

Sólo unos pocos documentales logran inspirar tanto visualmente como en términos de contenido… y el cineasta Ziad Kalthoum, sin duda, ha tenido éxito en esta hazaña. En Taste of Cement (El sabor del cemento) habla de la construcción y la destrucción, de los refugiados como trabajadores y de los rascacielos como testigos silenciosos que están en medio de las guerras.

En el anterior documental de Ziad Kalthoum, The Immortal Sergeant (2014), este director ya adelantaba las temáticas de esta obra mucho más redonda. En su film de 2014 nos contaba cómo, tras  completar su servicio militar obligatorio, fue retenido como militar mientras se desarrollaba la revolución en su país. Su rango militar era el de sargento. Durante este tiempo, regresaba a su casa, ubicada en el centro de la ciudad de Damasco, se quitaba el uniforme  y regresaba a su vida normal, trabajando como asistente de dirección con el cineasta Mohammed Malas. Para darle sentido a esta situación esquizofrénica, decidió llevar su propia cámara al rodaje y comenzar a filmar un ‘making of’ que iría más allá de la película de Malas y contaría la extraña y dramática situación de su país en ese momento.

En el film que nos ocupa, Beirut está en el centro de la acción. La ciudad en la que hasta hace poco se libraba una guerra implacable y en la que ahora se lleva a cabo toda una ola de trabajos de reconstrucción para hacer que recupere su brillo lo antes posible. Los obreros de la construcción son sus protagonistas. Esos trabajadores pertenecen a un colectivo impopular en Líbano, porque después de que estallara una guerra civil en su nación, Siria, cientos de miles de ellos huyeron al país del cedro en su bandera.

Fotograma de la cinta

Además de los que buscaban protección, también hubo numerosos trabajadores de la construcción que dejaron a sus familias para reconstruir las ciudades de un país vecino. Un día volverán a reconstruir su propio país; pero hasta que eso suceda, el dinero debe ganarse lejos de la familia, amigos y amantes. Esta contradicción se hace evidente en los primeros minutos de la película, cuando la cámara captura un antiguo edificio de gran altura en ruinas y un nuevo rascacielos se eleva directamente frente a la fachada bombardeada del edificio más antiguo.

El paisaje cambia y ahora el espectador está en lo alto de uno de los rascacielos, desde donde no sólo se tiene una maravillosa vista panorámica de la ciudad, sino también del mar adyacente. Para los numerosos trabajadores de la construcción sirios esta visión no es un consuelo, sino que el espectador los ve trabajando sin descanso. Se suelda acero, se apoyan vigas, se vierte cemento. La mayoría de los trabajadores no están asegurados y se mueven hacia arriba en la plataforma, mientras que la grúa traslada incansablemente nuevo material hacia su posición para no darles un momento de respiro.

En “aste of Cement no se cuenta una historia más profunda que la vida diaria de estos esforzados obreros. ¿Puede haber algo más profundo que eso? Así Ziad Kalthoum permite que el espectador observe y sus trabajadores cuenten sus historias individuales. Por lo general, la cámara los mira a la cara durante mucho tiempo, en el fondo se pueden escuchar los mazos y los martillos neumáticos golpeando, mientras las historias de nostalgia y hogar afloran a la superficie. La vida como trabajador sirio está llena de desventajas, pero esto sólo se aclara a la audiencia más tarde con un cartel en el edificio. Está prohibido salir de la zona de construcción después de las 7 de la tarde, pero ¿qué significa realmente esto?

Mientras que, durante el día, los trabajadores están en el edificio, desaparecen en los numerosos sótanos por la noche, porque quedarse afuera está sujeto a un severo castigo. Hay toque de queda para los trabajadores extranjeros. Allí, el espectador los ve sentados, durmiendo o viendo la televisión en habitaciones reducidas, donde se vuelve a mostrar la guerra en su país de origen. Pero no son sólo las imágenes las que hacen que Taste of Cement sea tan única, no son sólo las historias de los empleadores… es sobre todo la contradicción y el ciclo de injusticia resultante. Conocemos a unas personas que están reconstruyendo un país, mientras el suyo es destrozado día a día y descubrimos cómo los habitantes de ese país que reconstruyen prefieren mantenerlos ocultos intentando creer que no existen.

Es un ciclo de guerra y paz, de destrucción y reconstrucción, de un nuevo comienzo, pero también de una búsqueda incansable de trabajo. Esto se muestra notablemente en el último tercio, cuando la perspectiva cambia de un largo brazo de grúa de obra al cañón de un tanque. Si estábamos en lo alto del edificio hace unos segundos, ahora estamos a sus pies y tomamos conciencia de con qué fuerza increíble, rápida y demoledora se puede destruir lo que se construyó recientemente. Guerra y destrucción, paz y un nuevo comienzo.

Con Taste of Cement, Ziad Kalthoum presenta un documental increíblemente intenso que valdría la pena, ya sólo por sus imágenes. El drama humano es todavía más emocionante. Muy recomendable y uno de los documentales más destacados de 2018.

 Ficha artística 

País: Líbano-Alemania-Siria-Qatar-Emiratos Árabes. Título original: Taste of Cement. Año: 1952. Dirección: Ziad Kalthoum Guión:  Ziad Kalthoum, Ansgar Frerich, Talal Khoury. Duración: 85 minutos. Música: Sebastian Tesch. Fotografía: Talal Khoury. Película documental.

 Principales menciones 

2017: Premios del Cine Alemán: Nominado a Mejor documental.

 Puntuaciones en webs de referencia 

7,2 sobre 10 en FilmAffinity con 54 votos

7,4 sobre 10 en IMDB con 185 votos

 Plataforma de streaming donde puede verse el film 

Filmin.

mariagialma@gmail.com‘El sabor del cemento’, un ciclo de creación y destrucción