Revista Casa Mediterráneo

Konstantinos Mitrou, Presidente de la Comunidad Griega de Alicante: “Asia Menor siempre ha sido el punto de cruce entre Oriente y Occidente”

en marzo 7, 2022

La música y las canciones tradicionales griegas de Asia Menor serán las protagonistas del próximo concierto del ciclo ‘Música y el Mediterráneo’, que se celebrará el viernes 11 de marzo a las 19 h. en la sede de Casa Mediterráneo con la colaboración de la Comunidad Griega de Alicante. El espectáculo, titulado “Música griega de Asia Menor. Canciones y ritmos populares del Mediterráneo oriental”, correrá a cargo del músico griego Christos Kanelos Malamas, acompañado de David Ruiz y Konstantinos Mavraganis como artista invitado. El evento, presencial, es de entrada es libre hasta completar el aforo de la sala.

Christos Kanelos Malamas

Nacido en Atenas, Christos Kanelos vive desde hace años en Granada. Sus conocimientos abarcan distintos campos musicales tanto de origen oriental como occidental. Está especializado en canto litúrgico bizantino, rebético, modal y sefardí, en instrumentos de cuerda pulsada orientales, guitarra clásica e improvisación musical. Además de intérprete, es profesor de música y creador de instrumentos antiguos. En el concierto que ofrecerá en Casa Mediterráneo le acompañarán David Ruiz (panderos, riq y darbuka) y Konstantinos Mavraganis, encargado de la supervisión musical, quien participará con dos o tres canciones tocando el baglamadaki griego. 

Este concierto es el primero de los actos con los que la Comunidad Griega de Alicante se dispone a conmemorar el centenario de la “Catástrofe de Asia Menor”, fruto de la derrota griega en la segunda guerra greco-turca (1919-22), un conflicto derivado de la I Guerra Mundial que produjo cientos de miles de víctimas y la expulsión de las poblaciones cristianas de la región. Su música y sus tradiciones viajaron con ellas a Grecia y ejercieron una notable influencia en la cultura griega que pervive en la actualidad.

Con el fin de conocer las particularidades del concierto y las circunstancias que rodean la música tradicional griega de Asia Menor, mantuvimos una entrevista con Konstantinos Mitrou, presidente de la Comunidad Griega de Alicante, asociación cultural que desde 2015 se dedica a estrechar vínculos entre ambos países a uno y otro lado del Mediterráneo.

“Música griega de Asia Menor. Canciones y ritmos populares del Mediterráneo oriental” es el título del concierto de música instrumental y canciones que se celebrará Casa Mediterráneo. Se trata de sonidos tradicionales de la época previa y posterior a la “Catástrofe de Asia Menor”. ¿En qué contexto histórico se desarrolla este tipo de música?

La “Catástrofe de Asia Menor” es un término apenas conocido para el español medio, salvo para aquellos que tengan un conocimiento muy profundo de la historia griega moderna. Sin embargo, para los griegos es un importante acontecimiento que forma parte de su historia, cuyas influencias subsisten en la actualidad. La “Catástrofe de Asia Menor” se refiere al fin de la I Guerra Mundial, que para Grecia, al contrario que para la mayoría de los países involucrados en la contienda, duró diez años. Grecia estaba en guerra junto a otros países balcánicos contra el Imperio Otomano entre 1912 y 1913, las llamadas “Guerras balcánicas”, que fueron el preludio de la I Guerra Mundial. Grecia entró en la Gran Guerra al lado de los Aliados. En el marco de los Tratados de Versalles que pusieron fin a la guerra, en lo concerniente al Imperio Otomano en el Tratado de Sèvres se concedió a Grecia por parte de los Aliados la administración de una parte del territorio en la costa del Mar Egeo, la orilla de Asia Menor que hoy es Turquía, y especialmente la región de Esmirna. La ciudad económicamente más importante del Imperio Otomano era Esmirna, más incluso que Constantinopla (nombre histórico de la actual Estambul), y estaba habitada en su mayoría por cristianos, casi la mitad eran griegos, pero también había muchos armenios, levantinos (descendientes de europeos e italianos que llevaban allí generaciones), donde los turcos musulmanes constituían una minoría. De hecho, la llamaban la “Esmirna infiel”. 

La presencia griega en la región se remontaba a 3.000 años. Aunque estos hechos no son muy conocidos fuera del lugar, en todo el mundo han trascendido personajes como Homero, Heráclito o Herodoto de la época clásica griega. Todos ellos son de Asia Menor, de ciudades como Esmirna o Mileto, fundadas por griegos que formaban parte de la población autóctona. Esmirna era una ciudad muy cosmopolita, con un elevado nivel de vida y de cultura, mucho más alto que Estambul o Atenas. Tenía óperas, tiendas con productos de lujo de París y Londres… 

Gran parte de los turcos no aceptó la derrota en la I Guerra Mundial, de modo que se desató un enfrentamiento bélico con el resultado, dos años después, de la derrota militar griega en 1922. El Ejercito heleno en su fuga desorganizada abandonó la ciudad de Esmirna, donde en septiembre de 1922 entraron las tropas turcas ocasionando decenas de miles de víctimas. En las negociaciones de paz, por razones políticas, se acordó que las minorías de uno y otro bando abandonaran sus respectivos países rumbo a la “madre patria”. Se estima que un millón doscientos mil cristianos griegos fueron expulsados de Turquía, al igual que los musulmanes de Grecia. La “catástrofe” alude al desastre que conllevó el fin de una presencia histórica de 3.000 años. Es un lugar muy significativo para los griegos, puesto que no se trataba de una colonia, sino de parte de su propia cultura y territorio, que además acabó de una manera brutal, con una guerra que se saldó con cuantiosas pérdidas humanas y una total expulsión. Un trauma que fue mutuo, también para los musulmanes, muchos de Creta y del norte de Macedonia, que tuvieron que irse a Turquía, gran parte de ellos sin hablar turco. Del mismo modo, muchos de los griegos que se fueron a Grecia hablaban turco, porque el criterio para ser expulsados era la religión: todos los cristianos ortodoxos se consideraban griegos y los musulmanes, turcos. Todo ello constituye lo que llamamos en Grecia la “Catástrofe de Asia Menor”, cuyo punto álgido fue la quema de Esmirna, que ya nunca volvió a ser la misma.

La mayor parte de la música griega actual se basa en la música que viene de Oriente.

Aquellas personas forzadas al exilio en Grecia trajeron consigo su música, que es la que va a interpretarse en el concierto. ¿Qué influencias ejercieron esas comunidades en la cultura griega?

Las canciones que se escucharán en el concierto proceden de Asia Menor y han sido muy influyentes en la cultura y en la música actual griega. No me refiero a algo folclórico o tradicional, sino a lo que escucha el pueblo. Los éxitos que suenan hoy en día en la radio griega en gran medida son las mismas melodías y ritmos de entonces, de modo que podemos afirmar que la mayor parte de la música griega actual se basa en la música que viene de Oriente.

¿Las letras de las canciones posteriores a la “Catástrofe de Asia Menor” rememoran esos hechos históricos?

Las canciones previas abordan varias temáticas, pero algunos temas posteriores a la catástrofe tienen reminiscencias de la misma. Hay que tener cuenta que la llegada y la integración de los refugiados no fue fácil. Se produjo un considerable rechazo por parte de los propios griegos por razones sociales y económicas. Por ejemplo, los habitantes de Esmirna llevaban una vida muy elevada y fina, y les costó acostumbrarse a otros lugares como Atenas, donde el nivel era mucho más bajo. A los refugiados que venían de zonas agrícolas les dieron tierras en el norte de Macedonia, en Tracia, que fueron abandonadas por los musulmanes, lo que ocasionó competencia con los griegos autóctonos que esperaban ocuparlas. También hubo problemas culturales. Muchos de los exiliados no hablan griego, por lo que recibían el apelativo de “semilla de los turcos”, o hablaban un griego muy arcaico, de la costa del Mar Negro, que apenas entendía la población local.

Imagínate el contexto: Casi un millón y medio de refugiados llegan a un país que ha sufrido una derrota militar después de diez años de guerras, cuya población asciende a poco más de cuatro millones de habitantes, y hay que integrarlos. ¿Cómo lo haces tras haber perdido la guerra y estar en bancarrota? Fue muy complicado. La integración tardó en producirse casi una generación. Los refugiados siguieron en campamentos durante décadas, hasta la II Guerra Mundial. A día de hoy, aquellos problemas sociales y económicos se han disipado y la integración es absoluta, pero la identidad cultural de los refugiados pervive y no cambia. Son conscientes de sus raíces, como es mi caso. Soy griego del Mar Negro. Todos mis abuelos son refugiados, un origen que no olvidamos. Esa identidad cultural no tiene nada que ver con el rencor. Hay un término griego que se refiere a esas regiones como las “patrias perdidas” o las “patrias inolvidables”. Se trata de un vínculo sentimental que no vamos a perder porque forma parte de nuestra herencia cultural.

¿Qué instrumentos interpretarán los músicos en el concierto?

Instrumentos tradicionales de la época como el laúd griego de Constantinopla, percusión oriental y otros cordales. El más conocido a día de hoy, el busúki, es una evolución de esos instrumentos tradicionales, como muchos que se utilizan en la música actual griega, pero Christos usa los originales.

Christos Kanelos

Este año se cumplen cien años de la “Catástrofe de Asia Menor”. ¿Qué actividades tienen previsto organizar desde su asociación para conmemorar este aniversario?

El concierto, aunque no sea un acto oficial de conmemoración, forma parte de los actos con motivo de este aniversario. En estos momentos estamos preparando en el Aula de Grecia existente en la Sede Universitaria de Alicante (Ramón y Cajal, 4) varias actividades para el próximo curso, entre ellas una jornada que tendrá lugar el 14 de septiembre, el día de la memoria de la catástrofe, con conferencias impartidas por historiadores, sobre su reflejo en la literatura… Estos hechos han sido muy significativos para la evolución de la novela griega porque todo ese trauma colectivo, de alguna manera, tenía que ser expresado. También presentaremos la novela gráfica con más éxito de la última década: ‘Aivali’, que toma el nombre de una ciudad griega al norte de Esmirna, cuyos habitantes también tuvieron que abandonar. La novela explica de una manera muy accesible lo que pasó. El libro es de 2012, pero el año pasado se publicó en español y vendrá a presentarlo su traductora. Estamos diseñando toda la programación, en la que también habrá proyecciones de documentales y películas. 

El año pasado fue el bicentenario griego, en recuerdo de los 200 años de la Revolución griega de 1821 que dio como resultado la liberación de Grecia y la fundación del Estado moderno, pero debido a la pandemia perdimos la ocasión de conmemorarlo adecuadamente. Por eso, este año nos volcaremos en el centenario de la “Catástrofe”.

¿Cuáles son los objetivos de la Comunidad Griega de Alicante?

Desde el primer momento nuestro objetivo fue no centrarnos solo en los griegos con la organización de actividades como la celebración de fiestas y de costumbres, sino ir más allá, extendernos a la sociedad española, que tiene un enorme interés por Grecia. Si dices que eres griego, la reacción es siempre positiva, porque aunque no se haya viajado al país existe un hilo de amistad entre los dos pueblos. La mentalidad es muy similar.

¿Qué similitudes encuentra entre España y Grecia como países mediterráneos?

La cultura y la forma de vida mediterránea son casi idénticas. Costumbres como la manera de expresarse, de ver la vida, incluso la hora de comer es parecida, aunque los griegos retrasamos un poco más los horarios. Comemos entre la 1 y las 3 y cenamos más tarde, entre las 10 y las 11, y hacemos la siesta, una costumbre que aunque suela atribuirse a los españoles es muy mediterránea. 

Como decía, hay mucho interés entre los españoles. De hecho, impartimos clases de griego moderno. Hace una década había la posibilidad de aprenderlo en la Escuela Oficial de Idiomas, pero desgraciadamente se eliminó. Y como existía esa demanda, lo ofrecemos en nuestra sede. 

¿Qué situación atraviesa actualmente el pueblo griego tras la grave crisis de la deuda soberana que sacudió el país en 2010 con drásticos recortes sociales para la población? 

Según los datos oficiales del gobierno y los medios de comunicación, la situación económica ha mejorado, pero esa mejora no ha llegado al cien por cien de la población. Y no olvidemos que Grecia, al igual que el resto del mundo, en los últimos dos años sufre las consecuencias económicas y sociales de la pandemia. Por ejemplo, el turismo, la industria más fuerte del país, ha experimentado un gran daño. Y los recortes sociales aplicados durante diez años han afectado mucho a la sanidad pública, mucho más que aquí y que al rico norte de Europa. Hay una luz al final del túnel, pero depende de varios factores como el actual conflicto en Ucrania, que desconocemos cómo van a evolucionar en Europa. Soy una persona optimista por naturaleza, pero el griego medio todavía sufre mucho los efectos de aquella crisis. El paro sigue siendo un problema, que sobre todo afecta a los jóvenes, como en España. Compartimos muchas cosas, tanto las buenas como las malas.

Melina Mercouri decía siempre: “Nuestra cultura es nuestro capital”. Sin nuestra cultura no somos nada.

Por último, me gustaría referirme al pasado de Grecia como cuna de la civilización occidental. Sus obras filosóficas, científicas, arquitectónicas y artísticas fueron claves para la construcción de las bases de la actual cultura occidental. El teatro, el concepto de la belleza, los juegos olímpicos, la política y la creación del concepto de la democracia fueron algunos de sus principales logros. ¿Este orgullo por el pasado sigue existiendo a día de hoy en la sociedad griega?

Melina Mercouri decía siempre: “Nuestra cultura es nuestro capital”. Sin nuestra cultura no somos nada. Los griegos comparten la idea de que su historia y su cultura son una herencia global de enorme importancia y están muy orgullosos de ello. Intentan mantenerla, por eso todavía seguimos interpretando música de épocas anteriores. La pregunta es muy buena porque cierra el círculo con la primera. Asia Menor es la cuna de todo eso. Los primeros filósofos griegos, los presocráticos son, en gran parte, de esta región. Homero, el precursor de la literatura griega o incluso europea, es de allí. Asia Menor siempre ha sido el punto de cruce entre Oriente y Occidente, tanto de manera pacífica como conflictiva. Por su situación y significado geopolítico ha sido un punto de encuentro, pero también de desencuentro.

Comunidad Griega de Alicante
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