Revista Casa Mediterráneo

Minoa: Una librería en Estambul

en mayo 28, 2020

Copas, libros, lámparas, palabras en conversaciones, frases en letra de molde; escaleras con nombres, sótano con historias, pisos con palabras, mesas, una pequeña terraza; todo con vistas al jardín de los poetas. Ésa es mi librería en Estambul, ésa es Minoa.

Gonzalo Manglano

Desde mi casa en el barrio de Nisantasi voy dando un paseo por algunos de los lugares de infancia de los que habla Pamuk en su libro ‘Estambul’, la librería se encuentra en la misma dirección que, desde mi barrio, lleva al mar y los barcos. Minoa es una librería con cafetería que habla en varios idiomas, sobre todo en turco y en inglés, claro. Pero también en el de todos los que por allí pasamos, leemos, hablamos y viajamos; con los ojos sobre las palabras y las manos sobre los lomos de los libros, sobre sus páginas, sus lugares, sus tiempos.

Toda su decoración alude a la lectura y se mezcla de forma natural con los miles de libros que la llenan. En Minoa se mezclan las historias escritas con las conversaciones de los lectores que toman una cerveza, que comen, charlan, leen, escriben; que viven entre los libros que se beben a ojos llenos. Aquí los autores son viejos amigos con los que conversar sobre el mundo, sobre el paso tiempo, sobre la vida. Sí, también aquí. Porque en buena medida eso es la literatura y en esta librería se pega a los dedos, a los ojos, al aire. La vida en las palabras, el ser humano en la literatura, el aire en las conversaciones y la atmósfera de una librería que te envuelve desde que entras. Desde que te encuentras con las paredes de libros de arte en ingles, desde que bajas por las escaleras de colores (en las que cada peldaño homenajea a un escritor) hasta la cava que guarda como un tesoro la mayor parte de la literatura extranjera o desde que empiezas a curiosear por la sección de literatura turca o subes a hojear los libros de diseño y viajes del piso de arriba. Desde ese piso puedes asomarte y ver enfrente el jardín dedicado a los poetas turcos, o mirar en dirección al Bósforo, siguiendo la calle en su descenso y ver las casas, uniformes y afrancesadas, donde antaño vivían los funcionarios del cercano palacio de Dolmabahçe.

Hace unos dos años descubrí esta librería dando un paseo camino del Museo Marítimo de Estambul, en el que, entre otras cosas, guardan el pendón turco de la batalla de Lepanto. Ese día entré, curioseé y tuve la certeza de que sería uno de mis lugares en Estambul. Desde entonces vuelvo con asiduidad, solo o con amigos, pero siempre acompañado: nos es posible estar solo en una librería, en una cafetería con libros en la carta, en una terraza con flores de papel.

Todo eso es Minoa: un paseo por Estambul y un viaje universal que no ancla los pies a un único lugar, a un único momento, a un solo mapa y su territorio; es palabras, amistad, mesa y jardín en un pequeño rincón de esta ciudad inmensa; un rincón a un paso del mundo, cerca del Bósforo, en Europa, a un salto de Asia, a una lectura de cualquier lugar.

mariagialma@gmail.comMinoa: Una librería en Estambul