Revista Casa Mediterráneo

Omar Jammoul: “La música es un lenguaje universal que nos ayuda a conocer al otro de una manera más rica y creativa”

en septiembre 21, 2020

El músico sirio Omar Jammoul ofrecerá un recital de guitarra clásica el lunes 21 de septiembre a las 19:00 horas en la sede de Casa Mediterráneo (Plaza del Arquitecto Miguel López, s/n). La asistencia al evento precisa inscripción previa, de carácter gratuito, a través del correo-e comunicacion@casa-mediterraneo.es facilitando nombre y apellidos, DNI y número de teléfono. El recital se podrá seguir además en streaming en la web de Casa Mediterráneo.

Omar Jammoul es licenciado en música por el Instituto Superior de Música de Damasco (Siria) en la especialidad de Interpretación de Guitarra Clásica con el maestro Mazen Saleh, así como, en Armonía y Composición como segunda especialidad. Con el fin de profundizar sus estudios en el país referente mundial en guitarra clásica realizó un posgrado en España bajo la mano del maestro David Martínez en el Real Conservatorio Superior de Música de Granada y en el Conservatorio Superior de Málaga.

Jammoul ha asistido a diferentes clases magistrales con grandes figuras del mundo de la guitarra, como Leo Brouwer, Pepe Romero, Sérgio Assad, Carmelo Martínez, Joaquín Clerch o Carlo Marchione. En 2017 ganó el premio Beca del Laboratorio de Artes de la fundación Ettijahat por su proyecto Obras de Compositores Sirios para Guitarra Clásica y fue seleccionado para realizar conciertos dentro del proyecto MusaE, por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte Español.

Ha realizado actuaciones como solista, en agrupaciones de música de cámara y orquestas sinfónicas en Siria, Líbano, Alemania, Países Bajos y España. Compagina su carrera concertística con la educación, trabajando como docente tanto en Siria como en España. Y en la actualidad se encuentra cursando el prestigioso Máster en Interpretación de Guitarra Clásica en la Universidad de Alicante.

Previamente al recital de Omar Jammoul en Casa Mediterráneo, el músico nos ofreció una entrevista telefónica, en perfecto castellano, con el fin de conocer un poco su figura y su concepción de la música como puente entre culturas.

Dado que la guerra en Siria aún no ha terminado tras nueve años de conflicto, no me puedo resistir a preguntarle cuál es la situación actual en el país.

Bueno, empezamos con política, entonces (risas). La situación es muy complicada en Siria. A la gente, que sabe que soy sirio, le gusta informarse en primera persona y lo entiendo. En Siria hemos tenido dictaduras prácticamente desde hace casi 45 años y aunque la población tiene ganas de vivir, de crear, de hacer algo con sus vidas… al final muchas cosas no funcionan. La crisis empezó en 2011 porque la gente llegó a un punto en el que, ante tanta represión y control por parte de la policía secreta, que es la que controla el país, quería algo de libertad y un mínimo de dignidad para seguir adelante. Siria posee mucha riqueza humana y material, pero esa riqueza desaparecía. Entonces, empezaron las manifestaciones y la reacción del gobierno fue la mano dura, el país cayó en el caos y ahora estamos en una situación complicada porque hay muchos intereses de numerosos países y fuerzas internacionales y cada uno apoya a un bando.

Estamos en una situación sin salida. La verdad es que va a tardar en solucionarse, porque no es una cuestión de gestión del pueblo sirio, sino que hay muchas manos involucradas, fuerzas grandes, Rusia e Irán, sobre todo, que están apoyando al gobierno por intereses militares, geográficos y económicos. Ahora, en algunas zonas la situación se encuentra más tranquila, pero estamos lejos de una solución. Vamos a ver cómo se desarrollan los acontecimientos, porque estamos en un punto donde el pueblo sirio carece de la solución de manera independiente. Las fuerzas más poderosas tienen que ponerse de acuerdo y eso refleja que el conflicto trasciende lo local.

¿Cuándo comenzó a interesarse por el mundo de la música como intérprete profesional?

Como intérprete profesional a los 18 o 19 años, porque a estas edades ya te decides por una carrera u otra. La música, claro, no es algo nuevo en mi vida. Empecé mis primeras clases de música y de guitarra con 10 u 11 años, estudiando en institutos en Siria. Y cuando llegué a la edad en la que se opta por unos estudios superiores decidí enfocarme en estudiar música de manera profesional. Prácticamente desde lo 10 años he empezado y ha sido mi ilusión. Desde entonces he hecho conciertos pero estamos hablando dentro de un ámbito de instituto elemental. Empecé a especializarme en música en el Instituto Superior de Siria.

Omar Jammoul en el concierto benéfico celebrado el pasado mes de febrero en Casa Mediterráneo – © María Gilabert / Revista Casa Mediterráneo

¿Cómo fue su llegada a España?

Cuando estaba en Siria terminando mi formación en el Instituto Superior de Música -como soy guitarrista estudiaba guitarra, composición y armonía como segunda especialidad- quería desarrollar mi carrera y viajar a un país para finalizar mis estudios. El primer país en el que pensamos todos los guitarristas es España, por la tradición de la escuela de la guitarra clásica, y decidí venir. Estuve casi un par de años buscando y decidiendo a qué ciudad ir, y conocí a David Martínez, que es un guitarrista español de los mejores de su generación, muy destacado en el mundo de la guitarra clásica. Le conocí en un concierto en Damasco y en 2010 hice mi primer viaje a España para asistir a unos cursos de guitarra en Córdoba.

Para mí, éste supuso el primer paso serio para adentrarme en España. En ese curso y en el festival que allí se celebra conocí a muchos guitarristas, cómo funcionaban las cosas en el país. Tenía una beca de la Casa Árabe para estar durante dos cursos con Pepe Romero y Leo Brouwer, dos de los nombres más destacados del mundo de la guitarra. Luego tuve más contacto con David Martínez y ya decidí venir a Granada para estudiar en el Conservatorio Superior de Música. Eso fue en 2011. En Siria estuve tramitando los papeles para obtener el visado. Buscaba un guitarrista para estudiar con él y una ciudad con tradición de guitarra. Empecé mis estudios en Granada y el último año lo hice en Málaga, donde terminé en el curso 2014/15.

Para mí, la música es un universo completo. Estamos hablando de las emociones, las ideas, las sensaciones, la fantasía, la creatividad… todo lo abarca la música.

La música tiene un gran poder evocador. Me gustaría saber qué es para usted la música y qué capacidad cree que tiene para conocer otras culturas.

Bueno, es una pregunta muy amplia. Para mí, la música es un universo completo. Estamos hablando de las emociones, las ideas, las sensaciones, la fantasía, la creatividad… todo lo abarca la música. Para mí la música no tiene limitaciones. Y puede ser el primer lenguaje entre todas las criaturas. La música engloba algo muy grande, vamos a dejarlo así, de manera general. Y respecto a la conexión entre culturas, la música puede ser un lenguaje universal, el único y el primero, que nos ayuda a conocer al otro de una manera más rica y creativa. Nos acerca al otro y nos hace disfrutar de su cultura.

La música es quizás la primera puerta para entrar en una nueva cultura, en un nuevo mundo. Y tiene mucho valor porque llega a ser una necesidad, de mezclarse, de conocer al otro, de apreciar lo que tiene y de enriquecerse mutuamente. Me abro a nuevas sensaciones y posibilidades a través de la música; ésta tiene un papel fundamental en la conexión entre la gente en todo el mundo. Y si esto a nivel popular y académico, siempre ha habido interés por otras músicas. Podemos destacar que a partir del siglo XIX y XX los músicos europeos empezaron a interesarse por la música del Este de Asia, lo que supuso un paso grande para enriquecerla. La música tiene muchos papeles para la conexión entre culturas, entre la gente, y para compartir las diferentes riquezas que todos tenemos.

Previamente a este recital que va a ofrecer en Casa Mediterráneo, usted ya participó el pasado 21 de febrero en un evento poético musical a  beneficio de Cruz Roja, junto al pianista y compositor alicantino Carlos Izquierdo, y las poetas siria Nesrine Khoury y española Rosa Cuadrado. ¿Qué le pareció esa experiencia?

La verdad es compartir escenario con nuevos compañeros y mezclar la música y otras formas de arte siempre es algo interesante, que me hace mucha ilusión y más cuando estamos haciendo un acto dirigido a un tema como aquél, eso da aún más valor al concierto. A mí siempre me gusta compartir escenario con otras personas, porque constituye una nueva experiencia y con otras expresiones artísticas, que en este caso fue la poesía. Intentamos, dentro del tiempo del que disponíamos, encajar la música con la poesía para hacer algo concreto. Y la verdad es que el efecto fue muy bonito, a la gente le gustó mucho este intercambio entre música y poesía. La música acompañaba a la poesía, luego la música tenía su propio espacio… fue una experiencia muy agradable. Me gustaría, en un futuro, hacer algo con más tiempo, donde se estudie más la poesía, se puede componer música específicamente para ella… con un resultado muy bonito. No es algo nuevo, la letra y la música siempre están juntas y es interesante examinar esas experiencias.

Carlos Izquierdo, Omar Jammoul, Nesrine Khoury y Rosa Cuadrado en el concierto celebrado anteriormente en Casa Mediterráneo – © María Gilabert / Revista Casa Mediterráneo

¿Qué repertorio va a interpretar en el próximo recital en Casa Mediterráneo?

Un repertorio original, muy rico, porque se trata de obras que proceden de mi tradición y otras compuestas por mí. Más de la mitad del programa se basa en este tipo de obras. Hay obras de mi maestro en Siria, que tiene piezas muy bonitas que no suelen interpretarse y al final voy a interpretar obras del gran Francisco Tárrega, compositor y guitarrista español. El programa tiene cuatro bloques: el primero está integrado por obras de mi tradición, de Día Succari, compositor sirio de cuyas obras hice la transcripción para guitarra, de piezas originalmente escritas para piano; el segundo bloque está formado por obras compuestas por mí; el tercero lo componen piezas de mi maestro en Siria, Mazen Saleh; y el cuarto, obras del compositor y guitarrista Franciso Tárrega.

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