Revista Casa Mediterráneo

Rim Filali: “25 años después del Proceso de Barcelona, podemos decir que la creación de la UpM ha marcado un punto de inflexión en la cooperación regional”

en diciembre 14, 2020

El pasado mes de noviembre se celebró en el Palau de Pedralbes de Barcelona la segunda reunión ministerial de la UE y de su Vecindad Sur y el V Foro Regional de la Unión por el Mediterráneo (UpM). Ambas citas sirvieron para celebrar el 25º aniversario del Proceso de Barcelona y relanzar la asociación de la UE con sus vecinos del Sur. Con el fin de analizar los resultados de ambas citas y la política de vecindad de la UE en un contexto de los nuevos desafíos globales acentuados por la incidencia del Covid-19, Casa Mediterráneo ha organizado un encuentro virtual dentro del “Ciclo Geoestrategia y el Mediterráneo” el lunes 14 de diciembre a las 19 h. que podrá seguirse en la página web y redes sociales de la institución diplomática.

La cita, moderada por el General en la Reserva Demetrio Muñoz, contará con la participación de José Luis Lozano, Subdirector General de Relaciones Externas y Asuntos Comerciales para la UE del Ministerio de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación; Rim Filali, asesora del Gabinete del Secretario General de la Unión por el Mediterráneo; y Eduard Soler, investigador senior del Centro de Investigación y Relaciones Internacionales CIDOB. De forma previa al evento, mantuvimos una entrevista con Rim Filali para conocer el estado de las relaciones entre la UE y sus vecinos del Sur y los retos a los que se enfrenta la región.

¿Cuáles fueron las principales conclusiones de la segunda reunión ministerial de la UE y de su Vecindad Sur y el quinto Foro Regional de la Unión por el Mediterráneo (UpM)? ¿Cuándo se darán a conocer sus resultados públicamente?

El V Foro Regional de la Unión por el Mediterráneo se ha celebrado el pasado 27 noviembre, virtualmente, bajo el título “25 años: Construyendo un Mediterráneo más fuerte”. Este año, ante la importancia de la celebración, además de la participación de los Ministros de Asuntos Exteriores de los Estados miembros de la UpM, tomaron parte del evento Su Majestad el Rey Felipe IV y el Presidente del Gobierno Pedro Sánchez. El Foro Regional brindó la oportunidad de reafirmar el compromiso de los países de la UpM con los principios del Proceso de Barcelona y reiterar su compromiso con el diálogo y la cooperación euromediterráneos, así como para destacar dónde la UpM necesita redoblar sus esfuerzos para enfrentar los desafíos actuales y futuros.

Los participantes acordaron dirigir particularmente los esfuerzos en el próximo año hacia una mayor integración de las economías, a través de la promoción del comercio y la inversión, alentando la acción climática y modelos sostenibles para el crecimiento, y apoyando la transformación digital mientras se mantiene el enfoque de larga data de la UpM en el empoderamiento de las mujeres y el empleo, especialmente entre gente joven.

Coincidiendo con el aniversario de la Declaración de Barcelona de 1995, que sentó las bases para la creación de la UpM, la creación del ‘Día Internacional del Mediterráneo’ también fue anunciada por los Estados miembros de la UpM y se observará el 28 de noviembre de cada año. 

Las conclusiones del V Foro Regional han sido publicadas por la Co-Presidencia de la UpM tras el evento, y están disponibles aquí.

¿Qué balance haría de estos 25 años desde el Proceso de Barcelona? ¿Se han alcanzado algunos de los objetivos marcados entonces para la región?

Al conmemorar el 25 aniversario del Partenariado Euromediterráneo, la región se encuentra al borde de una nueva metamorfosis que abarca el cambio climático, la disrupción tecnológica, la degradación ambiental y la profundización de las disparidades socioeconómicas. Es cierto que estamos lejos de lograr los objetivos de paz, estabilidad, y prosperidad compartida, marcados entonces, de una manera que se corresponda con nuestras ambiciones, pero la visión esbozada por la Declaración de Barcelona del 1995 sigue siendo igualmente relevante e inspiradora.

De hecho, desde su creación, la UpM ha infundido un nuevo espíritu en las relaciones entre la UE y los países árabes, al introducir un marco de cooperación más estructurado que trabaja en las causas profundas de las crisis que enfrentamos; un enfoque pragmático con más relevancia y visibilidad para los ciudadanos.

Fue capaz de proporcionar una plataforma única de diálogo para que los Estados Miembros y los actores  regionales construyan agendas comunes ambiciosas en áreas clave de cooperación, con miras a promover un desarrollo inclusivo y sostenible. Desde el 2008, se realizaron más de 20 reuniones ministeriales centradas en temas estratégicos que van desde el agua, la energía y el desarrollo urbano hasta el empleo, el comercio y el empoderamiento de la mujer. La UpM demostró ser eficaz para abordar temas delicados para la región, donde los acuerdos generalmente son difíciles de lograr, y dio apoyo político y técnico a más de 60 proyectos de cooperación que tienen como objetivo mejorar la vida diaria de más de 15 millones de beneficiarios directos. 

Si bien nuestra región está atravesando transformaciones drásticas, 25 años después del Proceso de Barcelona, podemos decir efectivamente que la creación de la UpM ha marcado un punto de inflexión en la cooperación regional y ha demostrado su solidez, eficiencia y valor añadido en muchos campos. Es la realización de la visión común que se lanzó en el 1995; una institución que se creó en un pináculo de esperanza y que sigue siendo la única plataforma de cooperación regional en un escenario donde el multilateralismo y la cooperación se han vuelto indispensables.

Apostamos por impulsar el desarrollo a largo plazo, a través de la educación superior, la investigación y la innovación, con el fin de construir una generación mediterránea preparada para hacer frente a las necesidades de la región.

La UpM ha impulsado diversos proyectos de cooperación, ¿cuáles destacaría por su importancia?

La UpM actúa como un catalizador de proyectos, proporcionando un apoyo continuo para asegurar su implementación a través de conocimientos técnicos, oportunidades de trabajo en red y visibilidad, y haciendo un balance de ideas particularmente innovadoras con el fin de escalarlas a un nivel más regional.

Éstos varían desde proyectos de infraestructura hasta proyectos de desarrollo de capacidades. Uno de los grandes ejemplos de proyectos de cooperación impulsados desde la creación de la UpM es la planta desalinizadora de agua para la Franja de Gaza. En Gaza, más del 95% del agua no es apta para el consumo humano debido a la sobreexplotación del acuífero costero. La construcción de una planta de desalinización de 55 millones de metros cúbicos (en la primera fase) y un sistema de distribución en la Franja de Gaza ayudarán a abordar el importante déficit de agua para una población de 2 millones. Conseguimos, en el 2018, los fondos necesarios para poner en marcha este proyecto, en el que el Gobierno español contribuirá con un millón de euros.

Por otro lado, apostamos también por impulsar el desarrollo a largo plazo, a través de la educación superior, la investigación y la innovación, con el fin de construir una generación mediterránea preparada para hacer frente a las necesidades de la región. Apoyamos notablemente la creación de la Universidad Euro-Med de Fez, un centro de educación superior que ahora cuenta con un campus ecológico único en la región y que tendrá una capacidad de 7.000 estudiantes para 2021. Lanzamos también en 2013, la Iniciativa Mediterránea para el Empleo (Med4Jobs), una cartera de proyectos que abordan un amplio espectro de desafíos relacionados con el empleo en la región, con más de 100.000 beneficiarios, en su mayoría jóvenes y mujeres del sur y este del Mediterráneo. Med4Jobs cuenta actualmente 13 proyectos, algunos de los cuales se han concluido con éxito.


Los ministros de los Estados miembros de la UpM acordaron declarar el 28 de noviembre como “Día del Mediterráneo”. ¿Por qué esa fecha? ¿Se han establecido actividades concretas para conmemorarlo?

El “Día del Mediterráneo” se celebrará el 28 de noviembre de cada año para conmemorar la fecha de la Declaración de Barcelona del 1995. El objetivo de la celebración es ayudar a fomentar una identidad mediterránea común y dar a conocer los esfuerzos realizados a diario para mejorar la cooperación y la integración en el área euromediterránea. 

La dimensión cultural también será un componente importante ya que brindará la oportunidad de realizar eventos, exposiciones y festivales en toda la región con miras a fortalecer los lazos entre las dos orillas, promover el intercambio y el diálogo intercultural y acoger la diversidad de la región.

Se pueden encontrar mas informaciones en la pagina web: dayofthemediterranean.com

La UpM promueve acciones concertadas e integradas que abordan los problemas de raíz de las crisis y con una comprensión integral de su complejidad, para afrontar los retos sociales, medioambientales y económicos que compartimos en este espacio común euromediterráneo.

La Unión por el Mediterráneo tiene como objetivo promover la estabilidad y la integración de toda la región mediterránea. ¿Cuáles son las principales amenazas actuales a estas metas?

La región euromediterránea experimenta elementos de fragilidad muy importantes, en particular los altos niveles de desigualdad socioeconómica y la urgente emergencia del cambio climático.

El primer informe científico sobre los efectos del cambio climático y ambiental en el Mediterráneo, apoyado por la UpM, muestra que el aumento de las temperaturas está progresando notablemente un 20% más rápido que el promedio mundial en la región. Por tanto, el multiplicador de amenazas para la estabilidad y la prosperidad que representa el cambio climático es especialmente intenso en la cuenca mediterránea.

Esto, a su vez, profundiza las desigualdades existentes, al afectar a los grupos vulnerables y las economías de manera desigual y con un efecto devastador. Los niveles sin precedentes de desempleo juvenil, tanto en los países del norte como del sur de la región mediterránea, se encuentran entre los más altos del mundo, alcanzando hasta el 50% en algunos países, especialmente entre las mujeres jóvenes.

Asimismo, la región tiene también los niveles más bajos de integración regional en todo el mundo: cuando observamos más de cerca las relaciones comerciales en la región mediterránea, vemos que menos del 10% tiene lugar entre la UE y los países árabes, y el 1% solo en las costas sur y este, lo cual es alarmante.

Es por eso que la resiliencia debe construirse a través de un mayor compromiso con enfoques holísticos que protejan e impulsen la recuperación sanitaria, ambiental, social y económica de una vez. La UpM promueve acciones concertadas e integradas que abordan los problemas de raíz de las crisis y con una comprensión integral de su complejidad, para afrontar los retos sociales, medioambientales y económicos que compartimos en este espacio común euromediterráneo.

Estimamos que todos los sectores cuentan. Entre otras cuestiones, la UpM tiene como objetivo abordar la generación de empleos sostenibles, la educación de calidad, la igualdad de género y la transformación digital; al mismo tiempo que se promueve la acción climática, la conectividad, las energías limpias y la protección del Medio Ambiente.

¿La pandemia mundial de Covid-19 en qué medida ha alterado los proyectos de la UpM en la región del Mediterráneo sur?

En el lapso de unos pocos meses, la pandemia de COVID-19 nos ha empujado a una crisis sin precedentes, cuyas repercusiones socioeconómicas serán de gran alcance y probablemente se desarrollarán en los próximos años. Esta realidad, válida a escala global, es sin embargo aun más urgente para la región mediterránea, donde las condiciones de fragilidad y exposición se concentran aún más.

Desde el primer día de la actual crisis, la UpM se preparó para responder a los impactos socioeconómicos de la pandemia ajustando su modalidad de trabajo, movilizando recursos, capacidades y socios para contribuir de manera significativa a una recuperación pospandémica que sea inclusiva, responsable y sostenible.

En 2020, la UpM ha reunido a sus socios en una multitud de actividades ancladas en sus áreas prioritarias, centrándose en el impacto de la pandemia. En noviembre, celebramos la conferencia de alto nivel de la UpM sobre el empoderamiento de las mujeres que abordó la igualdad de género en el contexto de Covid-19. La semana anterior tuvimos la XI Conferencia Ministerial de Comercio de la UpM, así como el II Foro de Comercio e Inversiones de la UpM, centrado en la creación de empleo para responder a las repercusiones de la pandemia. Mientras tanto, lanzamos nuestro primer plan de subvenciones con el apoyo financiero de GIZ, en nombre del Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo de Alemania (BMZ), para la promoción de empleo en organizaciones sin fines de lucro que trabajan para brindar oportunidades a las personas en vista de la crisis económica inducida por COVID-19. En el próximo año, la UpM seguirá promoviendo actividades para explorar la promoción de economías locales, regionales y circulares que puedan reforzar la resiliencia de la región frente a esta pandemia mundial.

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